lunes, 18 de mayo de 2009

del entendimiento y la acción segunda parte...pag 61-125

San Agustín. “De la nada todo viene, a la nada todo vuelve…”

La mayoría hace, hacemos nada, no por gusto, entienden nada, no por pendenciero o pendiente. Hacen nada, porque no han logrado diferenciarse de la nada, de la cual todo emanó y muchos quieren volver a ese momento, como en el cosmos-uterino.
El Espacio es, Historia (tejido, vínculos), Pragmática, desarrollo, realidad, extensión, expansión, dinamismo, cambio equilibrado, económico, ecológico.
No podemos referirnos a espacio, cuando usamos “prácticamente” idiomas, “muertos”, habiendo perdido todo signo (orientación) y procedencia filológica, vaciados de contenido y sentido.
Es sorprendente, el espacio que se entiende y se auto-genera con la observación, cuando “encontramos” la procedencia de muchos de los sentidos que aun siguen vivos.
Quisiera dedicarle por ejemplo al tema del talón (akkasha= talón luz= libro de vidas) (Akkiles= dios talón), (Acab o Akkadios, papa talón), (Edipo =´> a bajo =deep, pies hinchados).
En estos vocablos resalta el hecho de que talonario (talón), sea la factura de vida.
Es en los pies y por los pies por donde morimos y no por la boca. Son los pies (podología), los que marcan, el paso, el modo de andar en la vida, también las cargas.
Despejes de este tipo me llevan permanentemente en más de 20 años, a ver y cifrar el lenguaje universal, vivo. Lejos de los burdos (burgoise, ramales) desmembraciones intencionadas, dislocantes. De lo cual he dejado constancia para los interesados en hurgar y sacar a luz las verdades, para los interesados en salir del concepto.
Concepto (séptico-escéptico). Séptico es el no espacio, el hacinamiento, encierro.
Quienes todo lo saben, quienes no manifiestan el espíritu (acción), quienes se cierran, a descubrir y descubrirse, permanecen en el antro (antropológico, no-luz o cátedra = negación de la luz). Pretenden la sabiduría (crimen) “Foucault”.
Han hostilizado el permanente descubrir a las sombras del positivismo (ideal), negando las realidades que se nos aparecen (Kant-*shining), resplandecientes, a cada instante.
La sensibilidad no nos permite aplicar la técnica. La belleza nos sucede, no podemos saber si es a priori o no. Es un a priori no referido a la libertad ni al entendimiento, el espacio y el tiempo influyen en las leyes de la razón.
Gusto condicionado o gusto innato.
La finalidad pareciera estar allí, incluso antes de la experiencia.
Finalidad: conformidad afín que favorece nuestro juicio, capacidad meramente subjetiva por impresiones a-priori, en la cual no hay reflexión, a la postre.

El juicio. Se maneja con representaciones de la subjetividad, placer y objetivo.
Representación llevada a un espacio- tempo ideal.
En el juicio reflexionante se esta buscando siempre definiciones, no logramos la terminación (término objetivo), siempre explorando experiencias, que por inherentes cambios se nos presentan nuevas..

En el determinante buscamos y logramos definiciones, abiertas y extensas, no compresivas.
La sublimidad afín lleva a término, un particular a un general.
Postulamos relaciones y ordenamos el entorno percibido en uno concebido, captado, comprendido.
Espacio es descubrir a cada instante cien, mil-agros, mil actos.
El goce, reside en ese permanente acto vivo, de descubrirse en sí.
De encontrar como la potencia se manifiesta recta, equilibradamente.
¿Es posible la inteligencia a todos?
¿De dónde nace la desobediencia a la ley interior (intellegis), para seguir como borregos, quimeras, ideas, reflejos de la caverna, repetición de errores?
¿Hay en el electrón-partícula, inmanencia de pereza, dormecimiento, muerte o avidez de energía?
¿Son inmanentes a la propia naturaleza, como lo planteó Baruch Spinoza?
¿Debemos tolerar el no-espacio, masificación, manipulación, fin de un ritmo o etapa, conformistamente?
¿Debemos morir callados= tánatos= cultura= sepultura)?o
¿en que sentido expresar la realidad, la vida, contrariamente a la no-vida, desvivirse o no-espacio?
No somos el nombre de la cosa, sino lo que se dice de la cosa.
No somos el ente, existente (nombrado, dado), sino la acción (espíritu) en acto. Aquello que se dice del accionar del espíritu-electrón en cada uno.
En la Universidad de Sao Paulo, inclusive, han probado, la determinación de cada átomo, para cumplir una función. En el momento que los átomos de una estructura pierden la información propia de cada nivel de estructuración, deja de existir la cosa. Por tanto, todo átomo en sí es un espacio (dinámico, cambiante, determinado), de acciones, decisiones, transformaciones en el micro-patio.
La conciencia es acción, nosotros: Acto.
Por ende manifestar el espíritu es manifestar la legis (intelegir) no dialegir.-
El patium no se negocia. El patium, se desarrolla se hace espacio (spatium). Pero excedido este, de su capacidad, dinámica, se torna en patium, nuevamente, a-es-patium.
Negociar, negar el ocio o espíritu, es negar la vida, negar el espacio.
El poblamiento tiene límites, el patio tiene límites para el desarrollo, como he señalado.
Por ello el patio se distribuye, no se negocia.
Cuando el patio desarrollado (espacio) se ha negociado, ha desaparecido el espacio, tornándose este en no-espacio. Alcanzamos el estatismo (Estado), negando el flujo de relaciones, cumpliendo prácticamente la praxis normativa (necesidades), el “Derecho” que nunca es virtud ni rectitud sino, el ejercicio de la fuerza, legitimado, mas nunca legal.
Borrando lo esencial, entramos en moda o modo finito.
Cuando la intuición-presente, es suplantada por la imposición de la tradición (mirar hacia tras y no al PREs-ente) se cae en la praxis, hacer que se hace, dentro de un cuadrado, normativo, dentro de una jaula, departamento, mall, oficina, etc. El espacio se ha parcelado, divido.
Por ello contemplar 10.000 alcaldías administrativamente en Venezuela, como generador de espacio es no solo esencial.
(En Europa el promedio es de 1.300 personas/alcaldía). Lo cual es una holgada distribución de cargas en el espacio hasta 2500 personas/ alcaldía que es justo, mas allá es excesivo.
El concepto de justicia, por ejemplo es un des-sentido, des-sensibilidad o crimen.
Lo jurídico, <> establece una positividad no holgada sino límite, llegando a sobrevivir (sobre pasar los límites) al punto que todos estamos en justicia y por justicia ahorcados, presos, encerrados en laberintos Antro(pológicos).
Lo que refiero es que para generar espacio, hay que romper con dogmas académicos, catedráticos, conceptos, que refieren todos al mismo problema, cambio pero sin cambio, cambio dentro de las mismas paredes encerradas, justiciados, limitados, extra-limitados.
La Universidad que debía ser espacio, para la enseñanza (signos de orientación), la formación y descubrimiento de la esencia), se torna santidad, obscuridad, encubierto (Sardi, Zardus, Sufi, eclesía), encubrimiento, secretismo, necedad (necesidad), de más caras que una cara (cariada).
Universidad, transvertida en patium pateticum, (patibulum o patriótico) desorden, arbitra-riedad de cátedra, de estudiantado, no hay discipulado (liberación) sino borreguismo y abandono (pasillos llenos de desprecio y desconsideración a obreros, enfermedades- descuido y desaseo).
La universidad abandonó el sentido, la conciencia universal, es académica (endémica), es patética (claustro, muerte), muerte lenta, entreguismo, oportunismo, idealismo, faccionismo o fascismo, sindicatos, sectores (división). Una máquina de hacer repetidores. Máquina de enajenación. Que responde perfectamente al creciente hiper-estatismo.
El gigante Estado en los países americanos, no es Estado, es una Hacienda, en beneficio de la clase dominadora a lo sumo, dos o tres, con sus peones o actores políticos, porque los políticos (hacedores de masa) nunca dan la cara, no se les conoce ciertamente.
El espacio mutilado-mutilante, se remontan a la guardería o el exceso de tele-realismo, transvertidos en vigilantes, aficionados, monitoreando sitios ajenos, cosmo- basura.
Adicción rutinaria de “las estrellas”, el maquillaje corrido del evangelista, el robótico lenguaje corporal del director de orquesta, los dudosos beneficios de la maratón para recaudar fondos, las vanas explicaciones del político: en descenso súbito
Clase. Esta tipología tendrá valor teórico en tanto logre explicar y prever prácticas y propiedades de los entes investigados y clasificados. Como un corte, una particularización, que realizamos al investigar a partir del análisis del entramado vario-pinto que conforma el campo de investigación social. La clasificación se construye a partir de la identificación de posición ocupada o ejercida activamente, por agentes investigados individualmente o en conjunto, en relación al poder económico, simbólico, político, cultural y social. Por tanto no confiere status sino el dominio o no, de determinadas relaciones, socializantes, poder en la definición de las percepciones acerca del entorno, no es control del aparato productivo sino sensibilidad hacia y con el entorno, de construir un relato (espacio) en su entorno y naturalizarlo.
Poder de conservar y/o formar el entorno social conservando o transformando las categorías perceptivas de ese entorno. En sus relaciones, los agentes poseen un poder proporcional a su imaginario simbólico y este relativo al reconocimiento que reciban de un grupo.
El espacio socializado. Las distinciones que en él tracemos tienden a funcionar simbólicamente como espacio, en cuanto, estilos de vida evidentes. Lo que solemos conocer como nuestro espacio y pertinencia o enajenación.
Las múltiples formas del discurso dominante, de estrategias para realizar la visión del entorno, coronando con la nominación e imposición simbólica, con toda la fuerza del consenso colectivo o sentido común, obrado por mandatario de Estado, detentador del monopolio de la violencia simbólica legítima, para imponer el consenso de espacio-país requerido.
Lo cual, siempre resulta en una trampa nada simbólica. Así la producción de símbolos para dominar ha sido característica de la sociedad moderna, positivista, haciendo ver que hay ciencia y sociedad de conocimiento, cuando en realidad el espacio, es destruido, las relaciones desvirtuadas, en medio de la omisión conformista de las mayorías, en nombre de este conocimiento inútil. En fin nadie escapa a las consecuencias de la producción ideológica.
Quienes ocupan tales posiciones, dominados en el espacio social, también están situados en posiciones dominadas en el campo de la producción simbólica. Estos no pueden contar por sí solos con el capital simbólico para transformar el punto de vista que los lleva a reproducir la diferencia. Sobre la base de homología de posición, sin embargo se darán instrumentos para la ruptura con representaciones que se engendran en la complicidad de estructuras mentales y sociales y tienden a la reproducción de la diferencia, inclinados una fracción de los profesionales comprometidos en ese campo a ofrecer a los dominados, respuestas a las encerronas del manejo político, por lo cual se confirma que todo sistema ante los extremos, caóticos buscan su equilibrio. Rompiendo tajantemente con la representación uni-dimensional del entorno social que sirve a la visión dualista propietarios/no propietarios. El no-espacio, tiene su tiempo contado.
Las clases existen mientras mandatarios dotados de sentido común y perspectiva simbólica, puedan estar y sentirse autorizados a hablar en su nombre, hacerla sentir y existir como fuerza realizadora en el espacio politizado. La clase voluntad y representación nunca asociable a la clase en el acto. Podemos entender que no se dan las clases como estructuras, sino como espacios determinados por las relaciones.
¿Se pueden definir en un espacio distintas clases? Este sería precisamente el momento en que se interrelacionan distintas caracteres y propósitos.
Es muy común generar feudos o sindicatos, cerrados para un solo propósito. Si el jardín del edificio es para niños, p. ej. Es probable que no juegue el hijo de la conserje o no entren los mayores, mas por guiones de vida, auto-excluyentes que por no entrar en un espacio. De manera que el espacio en tanto relaciones, nada tiene que ver con clases, un espacio es generado por distintas personas y conductas que se entrecruzan. No hay en tal sentido, espacios para gays, exclusivos para caballeros, monacales o conventuales, allí precisamente comienzan los partidos y termina el espacio. Ese compartir, ese compartimiento estanco, se va muriendo.
Según “evangelio de la fealdad”, hay ya, en el siglo XXI más espacio basura
en construcción que el que sobrevivió del siglo XX. (Rem K.)

De la misma manera que una familia, como espacio, se auto-genera, en la medida, que llegan nuevos integrantes, que se extiende, que departen, podría decir, que dos familias, generan un espacio, innovan generando nuevos espacios o estancándose hasta hacinarse, sino se expanden.
El conflicto, mata el espacio, degenera, ahuyenta corazones. Socializar o manejar símbolos para educar, no genera espacio. El manejo de conflictos generalmente nos depara callejones.
Los individuos funcionan en tanto cuestionamientos, interrogantes ante el camino, (mayéutica), no por inducción, responden un tiempo, pero luego, se extravían, por cuanto no se les ha dado herramientas propias, sino externas para que obedezcan al Estado, mediante Instituciones públicas y particulares, sindicatos, etc., que tienen como objeto práctico socializar a los individuos para construir las bases de su legitimado control.
Visión instrumental del Estado. Imposibilitaba comprenderlo como espacio de reproducción de la totalidad de las relaciones sociales.
Sin embargo H. Arendt, mas romántica y epistemológica, mas platónica, sugiere que el poder es una relación real, mediante la comunidad, comunicada, ninguna regencia política puede sustituir impunemente al poder por la fuerza y el poder sólo puede surgir de un espacio público no deformado.
Pregunto: ¿Cuál espacio no es público? Se pretende deformar, el espacio, refiriendo la intimidad como espacio, siendo que lo privado o privativo no es, al menos perenne
Visto que el contrato (contra-acto), social no se cumple, ni se cumplirá… Hobbes.
El espacio no reside en el contrato, sino en la manifestación de la conciencia que nos habita y no nos pertenece, no la podemos tener, ella solamente fluye como todo. Epojé. Nada.
Medios de masa que no comunican, que están al servicio del Hermano Mayor.
Toda “una Praxis” -hacer que hacemos-.
“No te lamentes por los muertos, caminan, tienen ojos y no ven, oídos y no escuchan”.
El goce es un espacio y el espacio es goce. El no espacio, es angustia, es hacinamiento, desespero, desorientación creciente, apartarse del centro, de la esencia, es MATErialismo, es muerte, es estructura y estatismo.
Permítanme desarrollar el término Zar (encubierto) en idioma medo (arian).
A zoroastro (s. –VI), se le conoció como zerdus (de allí la relación con los judíos-cristianos que adoptan, bautismo, arrodillarse, darse golpes de pecho, luces e inciensos en el templo de fuego como en el día de Macabeos, aprox -160), también ZarTHustra o Zardustra (de lo cual deriva el zarismo zarian (zar-arian, ka-zar-arian, kasarea, cesarea, kaiser).
Es muy atribuido al arianismo la creencia en el mas allá, la predestinación como representante de Dios en la Tierra, reyes y sacerdotes, la otra vida, el druismo, wicca, el walhalla, los cielos, la guerra, el heroicismo, etc., también zar a tustra (zar dustra).
Lo sorprendente es el nexo con los términos sufi (encubierto), como Odiseo se encubrió con piel de oveja, también el tramposo (Jacobo, el del talón-i aka-b), el que peleó con el dios de los baal, en betel, Israel, así como iglesia signa: ocultar el espíritu.
Por tanto el secretismo, contra el cual no solo luchó Jesús sino en el que se vio perjudicado Simón Bolívar y tantas otras gestas liberadoras, que nunca contaron con la preparación o posición de la mayoría, que permanece en las sombras, en el claustro-iglesia, CATEDRAlicio, negador de la esencia, de la acción, del entendimiento y por ende del espacio (vida) colectivo o colegido.
La masa, sobre-viviendo, por encima de la vida, botando, echando, despilfarrando, todo sustento, como vemos a diario en comedores de nuestras universidades, sin dejar fuera los banquetes fastuosos.
¿Cómo se puede o enmascarar las consecuencias del hambre en la misma manera que se pretende hipo-critamente, disminuir o controlar la natalidad creciente?
Ante la imagen dantesca de mil o mas estudiantes desconsiderados que botan (1/3 de la comida servida) mas de $100.000 mensuales/comedor ucv. La visión de que en treinta años comerán lo que botaron, cosecharán donde sembraron. Es imagen patética, lamentable, de la creciente caída- miseria, en la medida que revolucionamos (hacia el MATErialismo-polvo-Humus, humanitas). El hambre es consecuencia del error (miseria-misticismo).
Como el crecimiento en nacimientos es consecuencia del decremento energético, que hace que la mayoría de almas que estaban en el limbo encarnen. Por ello, próximos a un fin en 350 años, de una gran era, implotará, para nacer en creciente energía para la cual están aptos una minoría, que no vive en los excesos-defectos, sino pegados a la virtud que da el espíritu, la legis.
El tiempo es (y existe porque le podemos nombrar), se le puede relacionar. Todo lo vivo es relativo, de o a otro (el otro, es mi luz fuera) sin el otro, somos “resto”, “demás”, enajenación, dolor edípico.
El tiempo es espacio-acción, hay tiempo para cada cosa, para la siembra y la cosecha, para veranear, para dormir, para invertir y divertir, espacio de tiempo, espacio de acciones, espacio de locución, de audición, el espacio ha crecido en la medida que el patium se disminuye.
El patium de la radio era inmenso, hoy día es una computadora programada, servomecanismos, que reducen el espacio (servidores que contienen toda la data que viaja por el espacio global). El patio se perdió y el espacio se ha confundido o extraviado.
Podemos estar en cualquier lado, es igual, en el momento que damos enter, estamos en todos lados, es un modo de hiper-espacio o no-espacio.
El manejo sustantivo, racional del espacio, es el que se nos puede hacer complejo. Si usamos el tiempo como relación del espacio radial, televisivo, horario, también lo usamos con sentido epocal. En el tiempo de Jesús, de los fenicios, a veces con mucha ambigüedad.
Se generalizan nombres que se pierden de tiempos epocales diferentes o diferidos.
Relacionamos eventos, batallas, como referentes de un tiempo, como referente de moda, costumbres, virtudes o des-virtudes. Hay sensación de que antes todo era mejor, en la medida que la ciudad era nueva, todo era pujante, luego: El sobre-poblamiento, opacó el brillo de todo pasado, sepultado. El tiempo es también cronos, también futuro perdido, se nos va de las manos, proyectando nuevos espacios. Los proyectos, el diseño y los diseñadores, se encargan del tiempo-espacio en dimensión si se quiere no habida, imaginaria perspectiva de cómo diseñar el orden territorial, su distribución o no, ordenada o no, de manera de hacer espacio o masificar.
Los proyectos como visión tiempo-espacio (moda, MATEriales, usos, lugar, relaciones) son mas necesarios hoy mas que nunca en Venezuela como América.
El ordenamiento-proyección-espacio más que con la cantidad-masa tiene que ver con las relaciones satisfechas, relaciones esenciales, vinculantes.
El diseño o des-signio, ha resultado en la pérdida del signo, pérdida de sentido relacional. De allí que el diseño urbe suburbe se ha tornado en la agregación de partes mas que la relación de integrantes.
Urbe viene de Uruk (mesopotámica), de allí burgo. Que signa, ramificación, ramal (burdel), burdo o ramero, buro-cracia, desmembrado sin relación.
La urbe, perdió contacto con la ciudad, sitio. Plaza, servicios, producción local, para tornarse, en sub-urbeos, satélites, apéndices, carentes de organización productiva, tendientes al cosmopolitismo o capitalismo, concentrado en las capitales, improductivas, que tragan parasitariamente todo el fruto, produciendo descompensaciones mercantilistas trágicas.
La economía no es política, la política se concentra en la poli (masa, polarización, partidismo). La economía es aquella que nos relaciona con el propio entorno.
Por ende la política, no genera espacio, lo destruye, des-genera las relaciones, divide familias, comunidades en partidos, revanchismo-tolerado, mal-trato tolerado, consensuado.
La política, es el patium patriótico, que genera muertes, pirámide de A Maslow., para alcanzar la cúspide sobre los cadáveres de los “opositores”.
Por ende lo social sub-yecto, a la praxis –norma, morir lentamente, son las patas (pateticum mortis), de la estructura de poder, en la que llega el mas apto, mas bestia.
De allí que el Estado-leviatán, es no espacio, es Ouroboros, devorando, el oro, el espíritu o potencia, tornado en empresarialismo, en poder. Y el empresarialismo es un no-lugar, es decir es una apariencia de tener, que quiebra, dando con ello profundas pérdidas de plusvalía, que se simulan con inflaciones o devaluaciones monetarias, traducido en pérdida adquisitiva.
Por lo cual si generaste tiempo-espacio de labores para comprar un par de zapatos, puedes terminar al día siguiente comprando la cuarta parte de un zapato y menos.
¿A dónde se va la plus-valía? A incrementar las arcas de los reyes de las iglesias o templos industriales, donde el dios monetario es el Satán que te devora la cabeza.
Cuando los proyectos son relacionados al patio y disponibilidad de tecnologías como de un entorno relacional propicio, estamos desarrollando. Cuando solo ocultamos, generamos apariencias, no hay desarrollo, no hay satisfacción Todos se siente presos de la máquina Estatus.
¿Como renunciar a ella? ¿Cómo generar espacio?
En principio distribuyendo, en función de, la ley de municipios, el territorio equitativamente. Para esto hace falta protesta, calle, mucho civismo, cero civilismo. Lo cual hay que despertar ya que “no vivimos en ciudades”, transvertidos en cosmopolitas o globalistas, subcon-scientemente.
Generar civitas y civismo es una misma cosa.
De derecho la legalidad del municipio no mayor de 2.500 personas, es perfectible.
Pero somos los venezolanos, todos, quienes tenemos que entender la esencia de la vida, para organizar el entorno y hacer espacio-municipal, -ciudad.
Cuando hemos saturado el espacio, el tiempo se reduce, conforme al relativismo, cuando la masa crece (MATErialismo), la energía desciende (el ánimo) nos hacemos viejos.

El espacio se reduce y el tiempo se dilata. Como en el ejemplo que dimos del salón vacío o lleno, en la página 46, no debemos perder la significación del espacio, tampoco permitir que las jaulas alcancen el cielo, pretendidamente, como fin de un tiempo.
Cuando digo esto lo digo con sentido de respeto a la legis universal. Metapoli y Megapoli, igual que Babelismo (diosismo), es un fantasma que nos alcanzó, como la época renacentista-esotérica con sus naves-cohetes o pipeline to the sky.
Cuando la mujer (mula) ha desplazado a la femme (hemi o mitad). Cuando la mujer quiere dar y no recibir, recordemos que la femme, es receptora en todos los sentidos, profundidad, ancho y alto. La femme es el espacio, con todas sus comodidades, contención no retención, contener es abrazar, es abrirse al mejor, no a delincuentes y androsos. La femme es responsable del orden, de administrar. El homen, de hacer, de llenar, satisfacer. La mujer es la casita, es la chimenea que contiene el calor, pero necesita la leña (energía, leit-motiv) para hacer hogar (hoguera).
Muchas niñas de 17 y 18 años me abordan “los hombres son todos iguales (básicos)”. Debe ser gracias a Franco de Vita. No es cierto somos directos, por cultura, como la mujer se ha hecho mas directa aún por cultura, perdiendo toda esencia para garantizar la fluencia de la vida.
La nueva psicología ha insistido en que ambos tienen que dar por igual y es un error.
Claro si tomamos en cuenta que mujer = hombre, ergo, es un hombre, el espacio ha muerto, la femme ha muerto, se hizo dador, quiere según Freud competir por un falo, dándole la hembra, mayor sentido al falo, que a su esencia espaciosa.
En consecuencia la civilización muere al desaparecer la femme. Por cierto “nuestra mitad” nunca es mejor cambur-naranja. Media naranja, es como dos medias parchitas.
No es extraño dado que el orden fue transvertido, por el pensamiento: árbol del bien...
El desprecio por el vocabulario, como generador de anti-espacio o destrucción de la vida, ha sido el eje de la auto-enajenación sostenida desde “el principio de los tiempos”.
Cuando relacionamos eventos en manera amplia, conociendo todo el tejido, hacemos historia. Cuando solo relatamos partes, lados, hacemos cuento, narrativa, heroicismo, literatura épica, exaltación, epítetos, des-lugar, des-ubicuidad o no-espacio.
De manera que la literatura es uno de nuestros grandes males humanistas, ficcionistas, que construyen mundos (muerte), que construyen quimeras, reposicionando tragedias, de manera patológica, construyendo fantasmas, terror. Más aún, literatura que en 80% nunca es consultada).
Necesitamos descubrir (no encubrir- Sardus, cerdus) la esencia espacio-tiempo, la manifestación de vida. Nos consumimos, des-energizamos en el MATErialismo, la masificación, el tiempo-inerte. Como hay un kairos para nacer, hay un tánatos y un pathos o patium mortis.
Un tiempo espacio, longo-longevidad. Por tanto vida es un gran espacio, tiempo. Vida no es muerte, no es fatum o patium, vida es prolongo, prolongato.
Hay tiempos de caducidad, tiempos de vida y tiempos de rememorar, de hacer balance. Pero ese tiempo no ocupa espacio, es no-espacio. Es fatum.
El tiempo es consecuencia de la acción, del espíritu que emanó de la nada (padre Lamatre, A.Bello, S. Agustín de H.), hizo gran explosión (big bang).
No tan limitado como señaló Schopenhauer. “el tiempo es consecuencia de la materia y del espacio”, mas bien del movimiento del espíritu (masa-energía). Que he venido interrogando, en aras de entender esa inmanencia (legis) propia de la materia, que contiene “esencias de cada acto o apariencia”, como diría Spinoza.
En el momento 0, nada llenaba la obscuridad cósmica (¿plasma?), que como útero (feminidad), recibió la anti-materia, transformada en materia-vida, movimiento. Así el espíritu (substancia-energía) se vuelve a replegar en sí, por sí, inmanente, como movilizador de vida, en marea, en ritmo, tempo-a- tempore.
¿El cosmos era vacío? Hoy hay conciencia de que, vacío no hay, que todo es plasma.
Ahora bien este replegarse la materia, en sí, antimateria, es un morir, al tiempo manifestación de espacio, vida. O como algunos señalan:
¿Es otro plano de vida paralelo? En principio es evidente que los huecos negros expresan una contención de toda la materia-energía (vida).
El tiempo 0= alfa que implica tornabilidad sobre sí, repliegue.
De manera que la Nada (anti-materia), generó tiempo y movimiento (vida). Si igualamos. Tiempo es vida, quedamos en un error. Porque el tempo (témpano), como el cronos (crimen) es gélido (lo angélido o angélico es el no tempo, en relación con la ecuación de la relatividad, no envejecemos cuando viajamos a velocidad cercana a la luz).
Quiere decir que lo que medimos con el tiempo, es cronos, muerte, caída, pérdida de vigor, mas que el paso o movimiento, medimos, nuestra recesión respecto del sistema-luz (angélico). Entonces cabría especular, que somos chispas MATErializadas, ralentizadas, des-dinamizadas, patibulizadas o positivadas. El tiempo positivo, como lo es el nombre, el patum o fatum, el devenir (donde no hay advenimiento). Si somos eternos. -Pero finitos en cuanto el patium-tempo.

¿Necesidad o Necedad? Análisis Histórico. El urbanismo ha reducido la cuestión a vivienda, compartir, estanco, carente de relaciones vivenciales, de civismo, de producir para el sostenimiento.
Generando cada vez mas diseño o designio (carencia de signo u orientación), automatizando al individuo como cosa, como máquina de consumo, como etiqueta o código de barras dentro de un mercado (masa) carente de economía. Ciudad: micro-tejido: regulador de toda nuestra vida.
En "Grundrisse", Karl Marx subrayó hueca y místicamente . Pero, carente del sentido o signo de comunidad o comuna, la familiaridad y pertinencia. Puso el énfasis en la producción (MATErialista-*capitalina o capitalista) y no en la ciudad, en cuanto capacidad, identidad, economía y civismo.
Henri Laborit describió la ciudad como . Si esto es cierto, entonces Laborit nunca vio la ciudad como vivencia, dinámica sino más bien como mortaja, positiva, dada y no cambiante.
Si la ciudad es perpetuidad, entonces no hay vida y todo es perenne, pasado, lo cual no es cierto, porque hasta las llamadas tradiciones no se dan fijas y perenne sino manentes, han cambiado, se han mezclado, no duran más de tres generaciones.
Tal parece como el mito ario, de la raza pura, siendo contradictoriamente la más mezclada, una especie de obsesión por la pérdida, algo impregnó también al romántico, que otras veces científico, Marx, cuando puso su obcecada enajenación en la mercancía, evidentemente otro concepto, otra expresión de carencia de esencia del espacio.
Como lo fue su conciencia social o conciencia de clase. Una falsía de la pragmática, de la realidad y la conciencia, la conciencia ni es social ni es de clase. Es esencia que fluye. Y podríamos visorar contradicciones a sus críticas, en tanto el espero que no hubiese, por conciencia división en clases. De lo cual no dejó claridad.
La conciencia como la sinceridad, están refiriendo el espíritu-legis, legere (lectura- colectivo). Cuando la adjetivamos deja de ser conciencia, para tornarse en negaciones de la realidad, en categorías imperantes. Algo que el Marx idealizante, non-percipitur.
Oswald Spengler escribe: .
Nota: Entiendo contrariamente, que el civilismo acabó con la ciudad, el civismo y la ciudadanía, toda vez que excedió los límites del crecimiento y la concentración centralista en las Polis.
De no haber ciudades, el hombre (caído) no se hubiera desprendido de su "naturaleza".
También, “el hombre queriendo huir de la selva de concreto: megapoli (no-espacio)”. Ambos extremos de un problema. El homínido caído (hombre), lentamente fue tomando conciencia del Entorno, posesionándose, nómadamente, luego se sentó, sedento, hasta que llegamos al extremo.
La expresión sociológica .
¿La caída de “Adán” nos condenaría a repetir el inconsciente, a ocultarnos, eso es iglesia?
¿Dónde surge la historia, los nexos? En la ciudad.
En sus orígenes, la ciudad apareció como proyecto de Edén.
Enoc ("Iniciación") contiene la expresión de un (volver a) comenzar.
Para Caín, la construcción de la ciudad es el principio.
Él o Him, nada ha hecho, nada ha terminado.
Comenzando sin Dios, el hombre (comienza.)
La relación o acto histórico comienza con la muerte del preferido por -Él.
Todo lo baldío, el desorden, representará a Dios-Naturaleza, no administrada u ordenada.
La civitas comienza con el desentendido de Él.
¿Cómo el espíritu manifestará en el héroe, esencialmente, fijar el sitio, el orden y relaciones?
Será Babel, miles de años después, nuestra memoria maldita. Por los excesos de reglamentar el vocabulario para diferenciar las disciplinas, los abusos contra el lenguaje, el signo, el tino u oriente, que posteriormente, pierdan los constructores la perspectiva y quieran alcanzar el cielo.
Así como hoy día se habla de 3 torres en Japón de mil pisos con jardines colgantes. Solo que hoy los rascacielos están por todos lados. De igual manera los profesionistas, fueron disipando los vocablos a distintos callejones profesionales con lo cual en el transcurso de los cientos de años de la construcción de la T: de Babel, se confundieron sus jergas y terminaron haciéndose la guerra y destruyendo la Magnánima torre, como todas las construcciones magnánimas presentes hasta el día de hoy republicana-jacobinas, con sus ingredientes de terror.
Sin embargo parece que los arios mas aguerridos, tornaron contra todas las construcciones de sus primos-hermanos semitas, nómadas y constructivos, hombres de barro, del adobe.

Esto se ha borrado en el pasar del tiempo, pero prevalece en el republicanismo.
Uno de los ejemplos más patentes: Cartago. Para otros los 9 sitios (pisos) de Troya, dan muestra de la necesidad de destruir evidencia de grandes logros. A la vez, el estatismo, grandes estructuras, movía a las fuerzas opuestas a borrarlas, por fuerza del tino de natura.
Contra el destino de las mentalidades, contra el designo del hombre.
Evidentemente Caín del cual derivan: cainitas, cananeos, canan-aneos (o no de canán) fueron invadidos por los arios. Termina siendo usado como sinónimo de perro, lo encontramos extendido en Inglaterra como EUA, Canterburry, Cambridge, Canberra, también con sus hermanos camitas, aun cuando tenidos por raza negra y grandes hacedores de pirámides, siguen siendo de alguna manera grandes constructores, hiramitas del cual no escapó el marxismo obrerista-secretista, de Bakunin, Trotsky y otros de Francia.
Tema para los interesados en desvelar estos asuntos.
Ciudad: símbolo del poder sobre el entorno. Ilu(Dios) ofendido: .
La Biblia muestra paralelismos entre, civilización urbana, civilización guerrera, política y Estado, en el mismo sentido que expresé, refiriendo divisiones (uruk-burgo), nuevos grupos de familias que se desprenden de un tronco, hacen la guerra por los bienes, emigran, llegan a otros lugares, donde pelean por territorios, imponiendo sus creencias-valores, hasta el presente.
Entre sedentarios, todos los territorios tienen un valor, por el cual guerrear.
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Posteriormente grandes castillos y templos amurallados.
El poder de la ciudad, fundado en relación de fuerzas-, contrasta con el poder espiritual.
La ciudad interfiere y marca la relación entre el hombre y -Él.
Interferencia representada por la voluntad de poder, motor de la lucha de la cual resulta la a-historia o historicismo. La potencia es reducida y concentrada al sitio.
El poder es abarcante, ambicioso, no se sacia, no se justifica ni limita.
El individuo historicista rivaliza con Dios-Él, ideal o ídolo de poder.
El individuo es un semi-dios que puede matar, decidir sobre la vida de otros.
Este individuo a-histórico, hiper-épico: desde sus comienzos, magnificado.
, decía Berdaiev.
La historia se pierde cuando se pierde objetividad y se distorsionan los hechos para imponer, dominar, temorizar o disminuir, lo cual significa una ruptura con Él.
La Biblia da sentido metafísico, de historicidad, trascendente, con relación al universo fenoménico, objetivo. Los fines del hombre, no penden de lo político o del hombre mismo. De manera, que el surgimiento como caída pueden ser inmanentes a la misma manifestación del espíritu, en el sentido mas Spinoziano.
La entidad: “ciudad maldita”. “maldición pronunciada en sus orígenes, que conforma la naturaleza de la misma ciudad” Maldita por su ensimismamiento, por su colección de dioses.
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Todos los constructores son hijos de Caín. Comenzando por el Héroe…Nimrod, (Génesis X. 8), gran conquistador. Se le atribuye la construcción de Babilonia, Nínive, Akkad (talón, memoria), Kalné, Ur, Kalach y Resén.
La ciudad encarna el orgullo del hombre, pero crece y ensombrece su espíritu, marcando la cadencia con el pasar del tiempo sobre nuestras espaldas. Se ha perdido el sentido.
El pueblo judío cautivo en Babilonia no es el mismo que aquel cautivo 400 años en Egipto, dicha cautividad es mas simbólica que por fuerza. Cautivado, en tanto cambió sus ritos y símbolos. Entonces, en Egipto, se encargaron de construir ciudades: Pitom y Ramese. (Éxo I, 11).
Más tarde, Yahvé ante los desequilibrios dados no podrá ayudar mas a Nínive, Damasco, Tiro y Gaza condenadas a desaparecer por sus abusos (Amós I).
Destruir las ciudades es considerado una obra buena y santa (Números XXI, 2).
Jericó fue destruida por medio de un milagro.
Babilonia execrada.
Sodoma y Gomorra arrasadas.
Apocalipsis: anuncia el fin de Roma. Como de la gran ciudad que fornicó con el Poder.
En la Biblia, la caída siempre representa humillación para los grandes, reducción de poderosos.
El poder: expresión de endiosados cometiendo excesos.
“…tienen ojos y no ven, oídos y no escuchan, han dado muerte a los profetas de la ley”.
La ley ha sido quebrada. La estructura…cae, no aguantó.
En hebreo, el sustantivo "citadino" también es usado como "contrario, ajeno, enemigo".
Los profetas apuntan a todas las ciudades, con una constancia y una permanencia increíbles.
Los textos abundan en que tanto da que las ciudades sean amigas o enemigas.
Si existe unidad formal en las profecías, está en el juicio, por desobediencia a la ley de Él.
“Captar la esencia de las ciudades, es tener en cuenta los límites que la pueden aniquilar”.
Maldición que, desde el principio hasta el fin de las Escrituras: . En Babilonia, las ciudades son englobadas, sintetizadas, signo de acumulación, excesos del poder.

(Daniel III y IV, Apocalipsis XIV y XVIII).

Babilonia es la medida de todas las Mega-polis. Cuando se desborda…La cólera de Él…. Es la primera en ser golpeada. Cuando Babilonia es golpeada, todas las Poli de la Tierra tiemblan reflejamente. Todo lo que en la Biblia se dice de Babilonia se dice de los excesos en su conjunto, contra el espacio. Babilonia es el centro de la civilización perdida, sobrevivida.
Se trabaja y se comercia para la ciudad, como en la ciudad se desarrolla la industria, de ella las flotas surcan mares, se expanden el lujo y la belleza, se eleva el poder…
La instauración del reino: la ley, implica sensibilidad, crecimiento medido, ordenado, respetando las leyes de poblamiento del espacio, las relaciones, el llamado a manifestar la legis.
El establecimiento en contra de la ley, implica la ruina de las ciudades vanidosas que son especie de desafío lanzado a un Él celoso.
La ciudad ya no será habitada, no será hogar de hombre alguno. Pesa una fuerte carga inMATErial, innominada en el terreno, que aleja a cualquier poblador, como si las ruinas dieran fe de algo espantoso cometido contra natura.
Leitmotiv de cada palabra pronunciada acerca de la ciudad (.)
En todas las ciudades sonará el eco de esta ruptura, en la cual la ciudad no tendrá razón de ser, cuando el hombre se encuentre liberado de la ciudad (Jeremías L, 13, Isaías XIII, 19).
En Apocalipsis, la "caída" de Babilonia arrastra consigo a todas las ciudades de las naciones.
La condena de la ciudad forma parte de la condena a los excesos contra el sitio mismo.
El hombre debe vivir en la ciudad <>, hasta el día, cuando los excesos destruirán la estructura de poder, que se anquilosó. Sin embargo ¿qué decimos de aquellas ciudades olvidadas, abandonadas, que nunca crecieron y quedaron como fantasmas?
Entonces, el reino, la realidad, la realización y superación de la sombra, el restablecimiento de aquel que era caído, la , no la Santa, presa de muerte y guerras, divisiones y centro del mundo entre occidente y oriente. Jerusalem, antítesis de todas las ciudades, retorno del hijo de la Ley (ya no Hijo del hombre, caído) (o de una parte de la misma) al Edén anterior.
Lo que Él desea es la separación del hombre y la ciudad: Jacques Ellul, -el retorno al estado nómada anterior a la revolución neolítica.
Este parecer de Ellul, es obtuso, cerrado, prejuiciado. El texto profético, la ley, es claro, en cuanto restablecimiento del orden sobre la Tierra y desaparición de los miles de millones que fueron llamados y no atendieron a respetar la ley, mientras adoraban ídolos (ideologías, teologías, logotipos, etc).
Según esto, Giorgo Locchi-, dijo: la misión de Abrahán, nómada (no fue nómada sino un desterrado, un refugiado en la tierra prometida para toda su descendencia), después de abandonar su ciudad natal (Herrán), será, rechazar, desde dentro, toda forma civilizatoria post-neolítica, cuya misma existencia perpetúa el recuerdo de una rebelión contra Yahvé.
Lo cual tampoco es cierto. Puesto que, Abraham y su descendencia son iniciadores de una nueva generación, así como sucedió con Noé.
En la medida, que se van pervirtiendo, revertiendo, (que perdemos vertiente o cauce), en ese momento, todo cae. Hay que comenzar un nuevo sitio.
Al presente sigue siendo condición de desarrollo, movernos (cada 6 años) a otro lugar, no estancarnos. Esto evidencia, porque las fortunas se perdieron. No abundo mas, es claro.
En la antigüedad hebrea, la vocación nomadista encarnada, por los gerim (término que sirve, para signar al nomadismo de los patriarcas), cuya vida es una larga peregrinación (magur), en determinados momentos de nuestra vida, debemos hacer el sabático.
Entre ellos se reclutaron, los primeros sectarios rekabitas (s. –IX), para los cuales el nomadismo no era un simple modo de vida, sino un medio eficaz de salvar los principios de la Alianza.
Un amigo mío, Ernest Renan, que transita por estos pasillos de la UCV después de 2 vidas, había escrito: . El progreso, a sus ojos, es crimen digno de punición inmediata. La tentativa de la cultura mundana, profana, monumental, artística, de Babel, es crimen por excelencia>(Historia del pueblo de Israel).
Entre los gerim, la tribu de leví, casta que, después de Egipto, separados de los sacerdotes egipcios que mantuvieron tradiciones idolátricas y culto a los muertos, se definieron como , rechazando la historicidad que dejaba ver el aparente triunfo a partir de la destrucción del segundo Templo. Casta que se ha perpetuado con distintos nombres, en aras de un dios único, de una única ley = vida, despreciando los bienes, que después serán los zardus o zerdus, los sanyasin, los mendicantes o renunciantes, los cínicos, etc.
André Neher -los levitas rechazaron al mismo tiempo la civilización cananea, que era sedentaria.
La vida en Cana-án descansó en: agricultura y comercio (.) Los levitas nunca se cananizaron.
Únicos entre los hebreos, no se dedicaron al cultivo de la tierra, como mayoría de hebreos que entraron en Cana-án, ni al comercio, como hicieron también hebreos cuando las partes más ricas del país les fueron sumisas> (esencia del profetismo, 1972).
Transformación y "producción" del espacio. Treinta siglos después, Marx:
.
El pensamiento marxista se elabora sobre el modo urbano clásico.
Para él, el espacio de la ciudad es <> pero sin objetarle
propone el crecimiento necesariamente en la urbe.
Para Marx, la “GRAN ciudad es sitio de antagonismos esenciales …”.
En 1845, Engels respondería a Marx:
.
(1878). , sucesión que necesitará mucho tiempo y esfuerzo para ser eliminada…Que es necesario eliminar incluso sabiendo que se trata de un procedimiento a largo plazo>.
-“Gran Ciudad no es ciudad”
"El pensamiento marxista y la ciudad", Henri Lefebvre, teórico del neomarxismo, examinó la . Que conoce, había publicado, "derecho urbano" (1968), "Entorno rural y entorno urbano" (1970), "revolución urbana" (1970), etc.
Lefebvre asomó: la ciudad es categoría histórica, sitio donde se da la división y lucha de clases.
La historia de la ciudad, es la historia del MATErialismo dialéctico -, de la historia por excelencia.
Marx había analizado sobre todo las nacientes .
De ahí que la revolución habría de producirse en los países más industrializados, en las concentraciones urbanas más fuertes.
Hay que detenerse. Por cuanto, favorece a la enajenación, el mismo fenómeno de super-poblamiento, industrialización (que es pérdida de identidad, de plusvalía y de ubicuidad o pertinencia, sumados a la no distribución espacial). Desmentido por los hechos.
La ciudad transvirtió en cosmopoli (Lefebvre).

Pulverizar el Estado, en el sentido en que entendió Marx/ Lenín implica distribución municipal.
Las fuerzas productivas, han llegado al punto en que producen el espacio y lo transforman:
, … a ultranza, desmedida, desproporcionada, una pérdida o perdición (no des-perdicio-ón), malgasto brutal no equilibrado, que descompensa el desarrollo, equilibrado, sostenido, regionalizado y municipalizado. Se explota y arranca todo a las comunidades, se las despoja en aras de concentrar en la Capital (capitalismo), grandes masas de auto-matas consumistas.
Hemos disminuido, caído, en la burocracia categorizante. De ciudadano a consumidores.
Surgieron contradicciones .
Lefebvre pareció desvirtuar que “el capitalismo es dirigido desde la capital del mundo” y standariza el consumo como modus-sobre-vivendus, “sobrado”. Concentrando toda la explotación por la explotación.
En registro disciplinal distinto, Alexander Mitscherlich, psicoanalista,
,
Se descubre en la Poli moderna una expresión dominante de la Pulsión o .
El espacio habitado en torno al sustento entrelaza intereses, vinculantes con el lugar y la tierra. Pendemos de la "naturaleza", de la cual adoptamos hábitos y ritmos.
Con la Ciudad natural, auténtica, la naturaleza dominada, por acciones (económicas) orgánico-administrativas, en modo llano, natural, sin estructura (rigidez). Hoy, la precariedad, mega y meta–polis, mientras bregamos por distribuir, desconcentrar y generar espacio.
La pequeña organización comunitaria, municipal, autónoma, con relación al medio ambiente, ad-viene como sujeto del colectivo de la historia de sus habitantes. En el sitio-municipal, las relaciones ciudadanas son plenamente históricas, no logrado en sociedades rurales, de repetición.
(La campiña desempeña el rol, indispensable, reserva potencial dada a actualizarse progresivamente en ciudades -al mismo tiempo que efectúa su reemplazo).
El crecimiento desproporcionado, contra natura enajena la relación intelectiva o esencial, para devenir esterilizante. La municipalidad, se extiende sin cesar, absorbiendo poco a poco campos. Por ello es imprescindible distribuir poder concentrado desde antaño, sobre extensas regiones. Propiciar la administración local, es romper el monopolio del gobernante al turno.
El entorno rural está vacío, sin poseer tiempo para su renovación. Paralelamente, la gestión de la creciente ciudad deviene cada vez más pesada y burocrática. Hormas geométricas, artificiosas, fijas sustituyen a formas orgánicas. Nos hacemos anónimos, número, masa, reglados, marcialmente.
Poli-mundi. El individuo disminuido en el entorno que habita, se constriñe, no hay espacio.
Sumisa, según épocas, al poder Capital (tecnócratas y filosofantes oficiales), (conocimiento Inútil), representantes imponen el cumplimiento de tendencias aceptadas ciegamente. .
Ciudades gigantescas, surgen y mueren en todas las épocas civilizatorias.
Las aldeas-mundiales de la civilización europeo-americana están lejos de detener su evolución, hacia el gigantismo-hiramita-republicano.
Tiempo de urbes, construidas para albergar diez o veinte millones de personas sin conciencia de sitio, de lugar, logos, pertenencia: -Transeúntes. Si quiera, los nómadas, encontraban donde hacerse de espacio. Pero el habitante de la urbe, no habita, es parasitado, vivido, manejado en forma creciente, como número de explosión demográfica. Sin medios de producción-auto-sostenida.
¿Cómo canalizar el crecimiento sin dañar exigencias de la vida en común ni su desarrollo?
En este momento acucioso, concurre ante todo el pragmatismo. No es posible ni sostenible, que las ciudades continúen creciendo indefinidamente, distantes de los lugares laborales, para vender vehículos, porque no se han planificado los países y regiones sino el poder mundial.
La acumulación de poder de las siete hermanas, por decir algo, haciendo diez millones de jaulas-apartamentos, Shangai Rockefeller, sin el debido contra peso de la sociedad civilizatoria, atenta contra la vida, futura. El nuevo Orden y el proyecto energético alterno, no son nada amigables y si totalmente invasivos, crecientemente en concordancia, con la avidez expresada por el mercantilismo globalizado observado, en 3.000 años. Estamos cayendo en el salvajismo.
Proponernos un modelo distinto al primitivo, explotador, mas vinculante, sería consecuencia de una súbita manifestación de la ley-conciencia. Las soluciones no son solo asunto de técnicos, de planes y "metrópolis de equilibrio". El ejemplo de Nueva York obliga a la reflexión:
Ya en 1956 el magnate D. Rockefeller, propuso a su hermano Nelson, la administración distribuida en 650 nuevos ayuntamientos, para poder equilibrar las cargas. Adicional, 10 nuevas mega polis de 1 millón de habitantes, con sus respectivos 10 ayuntamientos cada una para un total de cien.
La extrema debilidad de esta urbe es la de un cierto modo de concentración del poder y de agrupación urbana casi, que aero dis-puesta.
¿Segunda revolución industrial? Contrariamente a la idea muy propagada, la Arquitectura de la ciudad y el espacio deben atender no solo al crecimiento demográfico. Sin embargo, los arquitectos, solazadamente, nos han castigado con mistificaciones político-religiosas, secretas, en función del poder, de ellos hemos recibido severo castigo, el espacio mutilado.
En primer lugar, mecanismos económicos articulados en agro e industria local, generando empleos y equilibrio de vida, en medio de un conjunto de identidades histórico-relacionales o vinculantes, con símbolos y vivencias. Las aglomeraciones parisina y londinense agrupan, en ambos casos, un tercio del número total de los habitantes del país. ¿Mexico-city MetaPoli?
El capitalismo, en torno a un centro de concentración capital, redunda en un cono, en que el beneficio, se da al que menos se esfuerza y se sitúa en la base rocosa (riqueza).
El esfuerzo en empujar, la carreta hacia adelante se ve mermado y cristalizado por otro, cadente e inercial, creciente de pérdida sentido. La primera revolución industrial exigió gran concentración de la mano de obra. La segunda debería permitir la organización de los habitantes.
En Estados Unidos, a partir de 1950, se produjo el éxodo de las .
La población crece más viva en las zonas no urbanas que en las zonas urbanas. La huida de la selva de concreto es un hecho en un paisaje, que es virgen, despoblado. 10 millones de Km2, para 300 millones de habitantes. Muy similar a nuestra Venezuela, en proporciones, sin embargo, tienen dos de las ciudades más densamente pobladas y caras y en peligro y amenazas constantes.
Xavier Arsén. Arquitecto (Nuestras ciudades, 1969), El sueño de mayoría de europeos es convertirse en propietarios de una casa individual. En todos los países desarrollados, el acceso a la casa individual ha contribuido fuertemente a la "des-proletarización" de las masas populares.
Bernard Oudin, autor de Alegato por la ciudad, contra opone . Células, apretadas, justas, en espacio, estrechamente solida-rias. Ejem: ciudades de veraneo"estilo neo-casbah".
En "ciudades en la historia" Toynbee, historiador.(1972), anunció: , a su decir, albergarían a la mayor parte de los habitantes del entorno.
Jean Fourastié, en prólogo a " ciudades del futuro": No necesitamos que París se convierta en Los Ángeles más Notre-Dame. No necesitamos que Atenas sea Toronto más la Acrópolis.



Talcott Parsons y la teoría del “cambio social”: “Estructural funcionalismo”.- Proto-teoría del desarrollo infantil en consideración de Durkheim, construye una visión moral de la educación sobre la base de la concepción ambientalista-comunitaria del desarrollo infantil.
Testigo que cogería, Talcott Parsons en la investigación de la infancia, exponiendo que Plasticidad, Sensibilidad y Dependencia son características fundantes en la niñez de todos nosotros, de amplia discusión. Apuntalado en la interiorización de normas a la que la socialización obliga.
O la aproximación freudiana que N. Elias realiza en su Procedimiento de la civilización, la vinculación entre socio génesis y filo génesis.
(Jenks, 1982): Talcott Parsons está interesado en elaborar una teoría integradora del sistema social que dé cuenta de cómo la sociedad socializa a los individuos reproduciendo el consenso normativo básico. Que sustenta el orden social, por ello, enfatiza el aspecto de continuidad que implica el procedimiento de socialización entre generaciones.
En la infancia nos presentamos exclusivamente como receptores pasivos, confiados a lo -desconocido o por conocer. He ahí cuando iniciamos o no el espacio, desde el útero, vamos reproduciendo modos o nos despojamos. De dicho consenso normativo, finalmente, la sociedad "consume" a la infancia en el procedimiento inexorable de reproducción del orden social.
Se ha investigado escasamente, que faltan referentes sociológicos -no a gran escala, incluso de corto alcance, en la estimulación de nuestra infancia y la niñez, es muy reciente.
(Aguinaga et al 1991): Parecería, ya un dato genérico que: “el espacio previo a la vida independiente, no es un espacio. Al menos no ha sido analizado nunca como tal.
Jenks (1982, 1996), La teorización producida cerca de sistemas sociales descansa en modelos sobre lo que hay de "racional", "normal" y "natural" en la conducta humana.
“La sociología se escribe con palabras -adultas o adulterantes-”.
Eclaustrando nuestras vidas desde infantes, en pocos sub-campos - familia, educación, socialización.
Escasean investigadores de “organización comunitaria, labores, organización-municipal o ciudadana”. Es mas común la, estratificación que prestan atención a la existencia de menores o auto-cualificarnos en el claustro de “la infancia”, no “nuestra infancia”.
Nos cosificamos y estratificamos como si infancia, niñez, mayoría de edad, ancianidad, no conformaran etapas de un mismo individuo.
La teoría sociológica muestra particularización, desmembración o ruptura, cosificación del sujeto de análisis, adulto-centrismo, lo cual la lleva a considerarnos en nuestras etapas mas desprotegidos de lo que realmente somos, poniéndonos auto-repetidamente, sobre cada uno cargas ajenas, desde la perspectiva de la reproducción de la moral socializante, el código, dictado o guión de vida. Es mas se nos enseña que debemos tener un guión de vida. Epojé.
Si hoy se enseña “sociología de la infancia” en universidades, se estructuran grupos en grandes asociaciones ávidas de “financiamiento” o federaciones de asociaciones sociológicas para tratar la infancia como objeto de estudio y “constituir redes” de “investigadores”. O cursos en que se analiza el espacio social de la infancia. Algo cambió en la pretensión de hacer ciencia social.
Hemos entrado en una fase del conocimiento de la vida, nítidamente marcada por la búsqueda sociológica, que nos lleva a interrogar a nuestras sociedades, condiciones de su existencia y reproducción, amenazas, peligros, salidas. Nos obliga a plantearnos que tipo de procedimientos y fenómenos sociales afectan a la vida cotidiana desde que somos chicos.
¿En qué modo, bosquejamos una esencia comunitaria, sensible, conciente, plena desde la infancia hasta nuestra ancianidad, como un todo, engranado, sin parcelas, un solo espacio, sin arquetipos (patium), que saltar, iguales y -sin resquicios problematizantes, dispersivos o discursantes, propio del adulterio- adultos.


¿Que sería si mas personas quisieran y amaran la verdad
Y se impusieran menos. O Acaso el país se pierde por la verdad de las mayorías?

Actualmente la “sociología de infancia”, variada y distintiva. No difiere de la sociología clásica, en su método ni técnicas, explicando fenómenos. Se aleja de ella en la visión sensible.
Infancia, es pre-espacio, buscando señales de vida, anterior a la niñez, en que los caracteres espaciales se han desarrollado segura y ampliamente. Éste espacio debe ser analizado en detalle como legítimo objeto de investigación de la sociología.
Primer condicionante teórico del surgimiento de la sociología de la infancia: autonomía, como objeto de investigación per se, no sujeto a análisis parcial o instrumentalizado.
Tiene que serlo en la medida que como infantes socializamos. Dirigida a conectar el análisis con el entorno social y procedimientos que en este acontecen. Esta relativa autonomía de nuestro objeto de investigación da dos entidades principales en la comprensión sociológica de la infancia:
1) Análisis etnográfico, en el contexto de grupos de pares e instituciones (Corsaro et al., 1992) y 2) Análisis estructural, destacando condicionantes estructurales que concurren en la construcción de una determina representación social de la infancia, y.
Consecuencias que esto tiene en la vida de los menores (Qvortrup, 1987).
La infancia contemplada desde una perspectiva inter-generacional.
Allison James y Alan Prout (1997) añaden: caracterizar la infancia como construcción social y cultural incluido su carácter biológico y natural. La Sociología de la infancia, responde al espacio, a la intersección de dos corrientes de factores, cambio social y teórico. Tendentes a imbricarse e influirse mutuamente, actuando como condicionantes de la visión sociológica de la infancia.
La complejidad reflexiva del fenómeno es evidente, como elementos condicionados por la actividad de los investigadores y sus hallazgos.
Ejemplo: familias de doble carrera, problemas a la hora de compatibilizar ocupación asalariado -familia, difuminación de fronteras de la infancia, maduración prematura, exposición incontrolada de los menores a los medios de comunicación y aparición del menor como consumidor.
Pero nunca vemos la generación de espacio -familia, orgánica y funcional.
Factores sociales y culturales: Condicionantes teóricos
Progreso en la consecución de derechos específicos en nuestra infancia y cauces de participación social para los mismos, favoreciéndose la representación de la infancia que la aleja del estado pre-social e íntimo.
Desarrollo infantil y bienestar en las sociedades desarrolladas, viene a sumarme a los problemas acumulados por la población infantil en los países en vías de desarrollo.
Parte de esta nueva problemática demanda el conocimiento y la conciencia de la sociedad globalizada, que desvele mecanismos involucrados en el procedimiento de maduración, estableciendo relación entre el niño y el espacio social que habita:
Cambios en formas familiares, dificultades en la crianza de los pequeños. Caída de la natalidad, su integración en espacios formativos, emancipación de la mujer y consecuencias para la infancia, etc.
Se extiende la idea de la complejización, estatizante, que interviene la familia y establece desde fuera rigores en la crianza y socialización en nuestra infancia , comenzando nuestro enajenamiento desde pequeños, yendo lejos a recibir en un entorno diferido y des-dirigido una educación cada vez mas dura, mas puntualizante, prosista o dictatorial.
Sin embargo, la familia, prácticamente desaparece de nuestra aura formativa. Este nuevo guión sociologizante, de la sociología de la infancia, ha llegado a crear cada vez mas, categorías, clasificando, enclaustrando mas y separando mas al individuo que crece en un medio cada vez mas hostil (¿hostal?).
Fraguado por los tanks, para el control social: “Contribuyendo en superar la retórica familiarista que nos convierte en la infancia en sujetos de la vida familiar”. Privatización.

Martí, en Amor de ciudad grande
“¡Me espanta la ciudad! toda esta llena de copas por vaciar…”

Creciente pedagogización y psicologización de los problemas sociales de la infancia no parece resolver satisfactoriamente las “necesidades creadas”, en torno a la socialización de los menores.
Parece imprescindible, que el debate se plantee en “condiciones de vida en nuestra infancia” y “forma de problemas sociales”, no estrictamente educativos, pediátricos o psicológicos.
Rechazo de la instrumentalización de la investigación de la infancia.
Librarnos por y para el individuo desde la infancia del estigma de la simple repetición de modelos morales, cientificistas, de pasividad en la asimilación de contenidos normativos.
Apropiación y división social del espacio. “ciudad concebida a ciudad practicada/ Manuel Delgado”
¿Cuál es el límite entre legalidad de la pertenencia de la tierra como bien?
¿Cuál su valor de cambio y legitimidad de su apropiación como bien de uso?
La consecución de la adquisición (MATErial y simbólica) del capital jurídico, condiciona y redefine todas las estrategias de reproducción social. Manifestándose relaciones de poder, dominación-des-posesión. Inter e intra posiciones sociales.
La posesión por uso, ius posidetis, marca en sí la contra-dicción entre derecho socializado y derecho real, que atraviesa axialmente el corazón de las políticas públicas.
Hasta la crisis del modelo de acumulación fordista, en América latina, el Estado tuvo rol decisorio en procedimientos de reproducción capital en torno a la fuerza laborativa, donde la instrumentalización de las decisiones respondía a un proyecto político.
Se proyectaba la urbanización de la pobreza, alrededor del concepto de marginalidad.
Investigadores urbanos organizados, conceptual como institucionalmente, originaron una sociología urbana, -mas mecanismos de control-, centrados en contradicciones: urbanización CAPITALista, enmarcados por supuestos dominadores de (des-economía) política. Los problemas fueron transformados cientificistamente a complejos vocablos, babélicos, de difícil dominio común, imponiendo el desconocimiento y el academicismo utilitario. 1950 Inició investigación urbana latinoamericana, por la IAAA que regentaba Nelson R. En el contexto teórico, contentivo, de la demografía neo-malthussiana. Lo urbano impuesto como atributo social, no componente.
Mediados de la década de 1970´s, asistimos al replanteamiento del objeto de la investigación urbana cuyos abordajes se nutrieron, de portes provenientes de la “sociología” como herramienta dominadora, en pleno apogeo de un viraje teórico-metodológico. En este contexto, el espacio urbanizado, despropiciado, se analizó como soporte de la reproducción centrada en la Capital.
La tierra urbana como soporte de la reproducción de la fuerza laborativa. La renta del suelo, categoría explicativa de costos de reproducción y causa de división social del espacio.
La propiedad de la tierra, valorizada rentísticamente y no socialmente.
Conjuntamente con políticas Estatales (estatizantes), constituyeron terminantes estructuras urbanísticas, diferenciando el origen del problema del proceder urbanístico en masa, entre países centrales y Sud-americanos, propio de la expropiación de la ciudad por La Capitalidad.
1990, en un contexto que profundiza la imposición de tácticas concentradoras, de aperturismo a inversiones viajeras, golondrinas, exclusión y relaciones mercantilistas impuestas políticamente (a reversa de lo que ocurría hasta la década de 1970). Este mercantilismo encontró correlato en un objetivo explícito: incremento de la productividad urbana, con “gobernabilidad y sustentabilidad”, (dos términos o acciones tan groseros).
Mediante ajuste estructural, empeorando las condiciones de distribución espacio-recursos, acentuado la exclusión social. 400 millones de personas en Hispa-América se apropian, producen y consumen en el cosmopolitismo.
Diferencialmente: sólo 1 de cada 3 tiene acceso a los bienes y servicios.
Evidenciándose problemas urgentes que la comunidad académica no asume como problemas científicos, por tanto, no presenta solución científica (sensible) a problemas.
En sentido amplio, no hubo ni hay cuestionamiento a “lo urbano”.
En la investigación urbana, se produce una dilución de los referentes teóricos en indicadores empíricos sin orientarlos a la identificación de problemas.
La teoría cumple un papel retórico sin función analítica. Lo urbano constituido en calificativo superlativo y contexto burgués (división social del espacio).
Se enmascara, el carácter histórico de la principal contradicción (di-visión del espacio social).
Surgen temáticos que territorializan los problemas muy distantes de cuestionar sensiblemente.
El ¿problema urbano? netamente económico: se maneja mercantilmente, en números, crecimiento de la renta, productividad y eficiencia. Parten de la reducción del Estado para refundar el libre-mercado concentrando la propiedad en pocos, feudalizando.
Nada extraña que la mayor propiedad sea de los RockeFeller-Rotschild, en cinco continentes, hermanados. Que el Estado sea manipulado por unos pocos capitalizadores, desde las cúpulas. Que tengan sus propósitos encubiertos, como modus vivendus- tras mil brazos. Cuyo eje es la franc-masonería. No podemos ver ingenuamente todo el fenómeno centrado en Francia, (El código Da Vinci, la liberación de Rehenes, entre cientos de actos sucedidos en 200 años).
Mas que alarmante el manejo privativo del espacio, enajenador del espacio (vida).
Modificación del escenario, por imposición político-mass-mediatizadora- mercantil, del urbanismo empobrecedor. El espacio intervenido es inestable, su propiedad –es desleal. Sucede espontáneamente de una exuberancia corporativa – el libre juego del mercado.
Por acción combinada de “zares” provisorios (a menudo antiguos izquierdistas) con largo historial de filantropía tridimensional, burócratas que venden con optimismo
La pobreza como Pro-Ceso socio-político, no únicamente como carencia MATErial.
Asistimos, al relanzamiento de la marginalidad (como temática), que aborda el complejo pro-ceso de exclusión generalizada, pérdida de cohesión histórico-vinculante ante el populismo gastante y viciante, fractura social, con peligro de graves déficits de integración, persistente pérdida de "organicidad funcional en comunidad”, en fin perdida de conciencia, de vida.
Las cuestiones relacionadas con el consumo (más que con la producción) y "estilos de vida" (marcando las clases), priman en los análisis de estratificación y comportamiento demográfico.
Tres dimensiones inseparables. No entendemos cultura y sociedad fuera del modo de producción al que pertenecen. El mercantilismo no sólo tiene que ver con la producción de mercancías, también, con el intercambio y consumo y fundamentalmente, con su apropiación.
Visto aquí el problema de distribución de los terrenos urbanizados, divididos,
¿Que prioridad se da al consumo del espacio en la investigación urbana?
Enlinear un sendero del diagnóstico a la propuesta de sentido, con actitud colegida, orientados hacia la concreción colectiva de la solución posibilitada ampliamente, de modo de poder agilizar y acometer co-laborativamente, acciones en el ánimo, convicción y compromiso unánime, para la construcción del tipo de ciudad latinoamericana igualitaria, no igual, en consonancia ecológica-económica, con el entorno propio.
Lo cual se traduce, en uso de MATEriales propios del lugar, vuelta a la vivienda y ciudad colonial, centrada en los elementos unificadores y creadores de consenso y sentido común.
a) orientar la teoría crítica hacia la explicación de las estrategias de reproducción sistémica celular, reproduciendo el modelo orgánico Municipal, cada 1.000 a 2.500 habitantes.
b) Repensando la producción del campo urbano como espacio de convivencia fuera del modo capitalino-capitalista, cosmopolita, concentrador, explotador y desvinculante en la propiedad de la tierra, cuyo fin es la obtención masiva de rentas, hacia las administraciones locales.
c) Distribución y uso equitativo de las tierras de conformidad con la Norma Jurídica
d) Perfeccionar el Estado de Derecho, en la descentralización y creación de municipios.
1) Urgentemente distribuir el municipio Libertador, en 100 municipios claramente identificables por su pertinencia y conferencia geo-política, sus accesos y necesidades comunes.
2) Luego e inmediatamente, acometer la distribución de 7 regiones autónomas descentralizadas y federales, de conformidad con la Constitución y códigos pertinentes. Para que tales administren eficaz y pertinentemente, la cosa propia de manera directa y diligente.
3) La generación inmediata de 9.000 ayuntamientos en todo el territorio Nacional.
e) Hacer énfasis, al carácter nacional, de la organización actualizadora del Estado de Derecho. Venezuela es una Hacienda desde hace 200 años, con lo cual no hay cumplimiento del Estado de Derecho. El 1989 asomó la descentralización pero se atravesó el desconocimiento y desprecio de la realidad, por la mayoría de transeúntes que habitan nuestra Nación sin carácter nacional y la minoría nacional, desconocedores de las situaciones de nuestro país.
f) Por ello se impone la esencial y primordial tarea didáctica de des-estatizar y des-politizar la educación como los centros de estudios en aras, de la organización del colectivo histórico.
g) Acometer procedimientos, en un entorno carente de investigación, atravesados por dilaciones normativistas, visto, como fenómeno externo a las relaciones que se establecen en la ciudad,
h) Iniciar múltiples abordajes en atención a distintas formas de vida en su relación con el hábitat, de manera de eliminar las fronteras MATEriales y simbólicas que se imponen en el acceso a la generación de espacio de ciudadanía, de luz, de civitas.
Aquí el concepto privativo de propiedad, que trato en otro ensayo respecto a normas jurídicas, en el cual muestro todos los vocablos usados en el argot jurídico (a juro), impuestos por el Derecho, como la negación de las libertades, en aras de complacer al leviatán, cediendo nuestra potencia a la bestia, a la auto-destrucción. En tal sentido, la no-distribución equitativa y económica, de las tierras y la no generación de espacio, propiciado por el Derecho, generador de cosmopolitismo, estatismo. Por ende el privatismo es una categoría feudal, negación de la tenencia y posesión de la cosa. En otras palabras, siempre “nuestra” propiedad, está sujeta a confiscación punitiva, non nos pertenece, nada. Todo al final es del Estado, tales son las estructuras de códigos y constitución. Sabemos que el Estado todo se lo devora.
Legalidad, surgida de la conciencia, muy distinto al solipsismo o arbitrariedad que algunos aluden, ignaros, precaria y pobremente. La legalidad surgida de la conciencia, del ejercicio, de manifestar la legis, In-tel-legis. De otra manera, de la manera dialéctica, se han destruido todas las posibilidades de vida, en el pasado, tentando los excesos y defectos, sin tentar nunca la homo-ritmia, el milagro de la vida, dado por la manifestación del espíritu de la ley no de la letra.
Por cierto que quienes argumentan contra la ley, de solipsistas, son mas distante, compartidos, estancos, conceptuados, cerrados, que aquellos que nos proponemos a cada instante dejar la ley manifestarse en nosotros. Por la legis, expresamos el don de lengua, que mueve, que da vida, lejos de la repetición estereotipada de palabras carentes de esencia, de realidad.
La primordial prioridad de la vivienda, distributiva equitativamente, es más real que fablar, acerca de limitar la pobreza o los nacimientos, lo cual es de-sensato.
Territorialidades urbanas. –Relación entre cultura urbana –maneras de vivir en espacios urbanizados- y cultura urbanística –
Arquitectos que urbanizan a partir del pre-sub-puesto, de determinar sentido a la ciudad, mediados los dispositivos que doten de coherencia a conjuntos espaciales altamente complejos.
El proyectista: a partir de un espacio esencialmente representado, concepción, que se opone a otras formas de espacialidad que caracterizan la práctica de la urbanidad como forma de vida:
Espacio percibido, practicado, vivido, usado. Su pretensión: mutar lo oscuro en algo claro. Su obsesión: la legibilidad. Su lógica: una ideología que se quiere encarnar, que aspira a convertirse, a operar y lograr el milagro de una inteligibilidad absoluta. Organizar la quimera política en un espacio orgánico, armonizado, tranquilo, estabilizado, en cualquier caso, someter a cambios, amables y pertinentes, distanciar las obsesiones de sus habitantes por hacer de ella un escenario para el conflicto, a salvo de de-sosiegos que susciten todo contacto con lo real, toda manifestación realizadora de vida. Apostado en favor de la polis a la que ha servido viciadamente, consecuentemente, obcecadamente, en contra de la comunidad histórica, a la que teme.
Para ello el diseñador valido de formas y modelos convencionales preconcebidos y prefijados: rectas, curvas, centros, radios, diagonales, cuadrículas, por lo que suelen faltar lo imprevisible y lo azaroso. Todo se planea en el proyecto estratégico, en la administración Pert-Cpm, tiempo-espacio-acción, para el rendimiento o cumplimiento del proyecto, el logro.
Arquitectos y diseñadores urbanos piensan de sí como ejecutores de un mandato divino. El Demiurgo, poniendo orden a este descuido de Dios-El, imponiendo orden a la naturaleza, en función de progreso.
Función de progreso, que considera el crecimiento no-ilimitado y entiende el usufructo del Patio como inagotable. Una voluntad insaciable de control, consecuencia del concepto de ciudad, como territorio taxonomizable, a partir de categorías rígidas –zonas, vías, cuadrículas- y de esquemas lineales y claros. Cosmopolitismo de lo múltiple, complexo y azaroso.
Mas generador de fantasmas o fantasías, que de auténtico espacio, alejado de lo conferente. Tendencia a multiplicarse sin freno (deferente). Proliferando poderes sociales, percepciones obscuras.
Se niega que la uniformidad arquitectónica contenga una brutal separación funcional de las claves relativas a asimetrías que afectan a ciertas clases, géneros, edades o etnias. No obstante surgen diseñadores de “espacios habitables que van envejeciendo y adaptándose a nuestras limitaciones, con los años”. En los espacios urbanizados siempre han faltado las visiones de sus habitantes, no se prevén conductas asociadas.
El diseñador hace conforme a su status, careciendo de múltiples informaciones.
Con el crecimiento desmedido, de la población, las soluciones cada vez se hacen más Standard.
Por ende, la simplicidad del esquema producido en maqueta no calculço nunca soportar el peso de las vidas en relación que van a desplegar ahí sus iniciativas.
En el espacio diseñado no hay presencias.
En cambio, en el espacio urbanizado, despropiciado, real –no el concebido – se percibe la heterogeneidad de acciones y actores, no contemplados en el catálogo, en consecuencia, el diseño y la obra resultan perturbadores psicológicos de la vida de la comunidad en la mayoría de casos.
No me atrevo a proponer el feng-shui, por cuanto resulta más mñistico que energético-pragmatista.
Escenario sobre el que se prevén relaciones, se discute, se proclama, se oculta, se innova, se sorprende o se fracasa, se pierde y da con el camino, espera, piensa, encuentra refugio o perdición, lucha, muere, nace des-finitas veces. No hay remedios, solo someterse a miradas e iniciativas imprevistas. Interacción siempre superficial, que en cualquier momento puede conocer desarrollos inéditos. Es un campo de batallas, de experimentos, de encuentros y desencuentros.
Espacio en que individuos y grupos estructuran relaciones de y con el poder, para someter-someterse, insubordinarse o ignorarlo mediante configuraciones autoorganizadas.
La utopía. El proyectista busca establecer, el apaciguamiento de la multi-dimensionalidad y des-estabilidad de lo social, vive la visión de un espacio que está ahí, esperando ser, mejorando la funcionalidad del grupo, las relaciones con quienes y entre quienes habitan, dando el toque anhelante, deshelante. El arquitecto proyecta y vive esa proyección
Un patio que aguarda ser interrogado e intervenido, para ser convertido en espacio.
Se empeña en ver el espacio urbanizado, como un texto.
Tras sus grietas y porosidades, oculta todo tipo de energías y flujos que oscilan por entre lo estable, corrientes de acción que lo sortean o lo transforman. Sólo hay textura.
Tiene ante sí una estructura a la cual hay que dar formalidad.
Distinción entre ciudad y lo urbano. Henri Lefebvre.
1) La ciudad es un sitio.
Lo urbano una ciudad efímera, “obra perpetua de los habitantes, móviles-movilizados por y para esa ciudad efímera.”
2) Lo urbano es una forma radical de espacio social, escenario y producto de lo colectivo haciéndose a sí mismo, un territorio des-territorializado. No hay objetos sino actos diagramáticos entre bucles, sometidos a un estado de excitación permanente. Su personaje central –el animal urbano -“polivalente, capaz de pensamientos complejos y transparentes con “el mundo” (el contorno o él mismo)”.
“¿Dónde queda lugar al tánatos o la sujeción a la norma?
3) Relaciones sociales hechas de simultaneidad, dislocación y confluencia.
Espacio de y para lo urbano “lugar de deseo, desequilibrio permanente, sede de la disolución de normalidades. Presiones, irrupción de lo lúdico e imprevisible”
4) Espacio, no es un marco vacío o esquema de puntos. No es una forma que se le impone a los hechos. Es una actividad, una acción interminable cuyos protagonistas son esos usuarios que reinterpretan la obra, del diseñador.
5) A partir de formas como acceden al patio generado por el diseño y utilizan al tiempo que lo recorren.
6) Niega cualquier pretensión de naturalidad, de inocencia, trascendencia o transparencia. El espacio urbanizado, despropiciado, es indis-pensable o indis-pensado, no se puede descifrar completamente. Ya convertido en, espacio, habitado. No es resultado de una determinada morfología pre-puesta por el diseñador, sino de una articulación de cualidades sensibles que resultan de las operaciones pragmáticas tempo-espaciales en vivo que procuran los viandantes. Que hace que dos estructuras aparentemente iguales se llenen con energías y actos que hacen distinguible el apartamento a del b, por ejemplo, o el parque sur del norte, aun cuando estructuralmente parezcan iguales y sean iguales en la maqueta.
7) Dialéctica dis-interrumpidamente innovada, auto-administrad: miradas y exposiciones.

Es posible leer, una ciudad ciertamente, al menos en cuanto estructura morfológica.
¿Podríamos decir igualmente de la actividad casi estocástica en aceras o plazas?
Lo que se da a leer es siempre un territorio. Sometido a un código.
Territorio. Sitio, ciudad, dividido, ad-justamente para propiciar su lectura, casi igual que decir, su control. Contrariamente, el espacio urbanizado, no puede ser leído, no tiene curso, es discursivo.
Hay una posibilidad sólo y en tanto alguien lo organice a partir de sus prácticas, que se genera como resultado de acciones específicas y que puede ser reconocido sólo en el momento en que registra las articulaciones sociales que lo posibilitan.
Es, un horizonte que huye, tan sólo materia prima sobre la que operan las potencias de lo social.
Afirmar cualquier cosa del espacio urbanizado, despropiciado, en términos de linealidad es reconocer en él las marcas y rasgos de un lenguaje, de un marco estructural de referentes que han disuelto la espacialidad para conformar un patium o fatum un destierro.
Lo que el espacio dice no puede reducirse a unidad discursiva, por la versatilidad no-mensurable de acontecimientos que lo corren, por sus presencias hojaldradas y la mezcla plástica de memorias superpuestas, que constantemente registra entre continuidad y ambigüedad.
La ciudad, lugar que se hace y se deshace, nicho de y para una sociabilidad holística, hecha de ocasiones, secuencias, situaciones, encuentros y de un intercambio espaciado e intenso.
El espacio urbanizado, una producción –evocando a Henri Lefebvre, con él a Marx–. Mejor, definido por Isaac Joseph: coproducción. No es presupuesto, algo que está ahí antes de que irrumpa en él una actividad cualquiera. Es un resultado.
Esa comarca puede ser objeto de pertenencia –puesto que es tenible y somos contenidos por el espacio, como el útero o el cosmos, en tanto que propicia la vida, ad-ecuándonos,- a relaciones de igualdad con el entorno, nunca imponiendo, en modo alguno puede constituirse en posesión, mas bien somos poseídos por el espacio.
Dominio en que la dominación debería ser impensada.
En el espacio urbanizado, despropiciado, no existe, coherencia lógica sino cohesión práctica. La pragmática económica, por ejemplo, ha desaparecido.
Esta cohesión o adhesión, no permitirá jamás una “lectura” de una suerte de mensaje o información de las relaciones inesperadas, se ha impuesto un código, que se reproduce, único código conocido como “diciendo alguna praxis idealística” carente de sensibilidades o cuestionamientos, de posicionamientos. En el espacio urbanizado, despropiciado, no hay algo parecido a una verdad por descubrir, lo que hace inútil aplicar sobre él exégesis.
Sociabilidad dispersa, comunidad confusa hecha de formas mínimas de inter-conocimiento, ámbito en que se expresan formas al tiempo más complejas, más abiertas y más efímeras de convivialidad:
Lo urbano, es como la ciudad menos su arquitectura, todo lo que en ella no se incorpora, se integra, se sensibiliza. Es como un sólido que por la furia se derrite y arrastra todo los valores logrados, por la historia, inter-relativa, auténtica y natural entre los habitantes.
En la urbe no hay ciudadanos ni habitantes sino consumistas.
El espacio público, cuya titularidad corresponde al Estado introduce malentendido:
Cuestiona la dimensión abierta y accesible a todos que se acepta como su primera cualidad.
Supeditado a las instituciones estatales equivale a afirmar que el espacio público no es del público, sino del político que se ha abrogado la función de fiscalizarlo e imponerle sus des-sentidos.
Su condición pública debería hacer de un espacio, ámbito para apropiaciones transitorias.
Su naturaleza legal lo postula como pendiente de una instancia de control considerada a administrar sus empleos, restringir su acceso y distribuir significados afines a su ideología.
En tanto que patrimonio de la administración centralizada sobre la ciudad –la polis - que el espacio público está sometido a la casi obsesiva voluntad clarificadora, controladora.
Las principales funciones que debe ver cumplido ese espacio público se entiende como:
1. asegurar fluidez en la circulación y libre tránsito
2. soporte para proclamaciones de la memoria oficial –monumentos, actos, nombres.,
3. sometido a todo tipo de monitorizaciones que hacen de sus usuarios figurantes de las puestas en escena auto-laudatorias del orden político o que los convierten en usuarios del mismo espacio que usan.
Para tales fines, la Administración trata de mantener el espacio público en excelentes condiciones para una red de encuentros y desplazamientos lo más ordenados posible.
Asegurar máximos niveles de claridad semántica que eviten a todo acto, tanto la ambigüedad de su significado como la tendencia que nunca deja de experimentar a embrollarse, a la exuberancia perceptual y simbólica que lo hace no-interpretable en una sola dirección.
Ocupación en la legibilidad del espacio público se traduce en todo tipo de iniciativas urbanísticas que pretenden arquitecturizarlo, siempre a partir del pro-puesto de que la calle y la plaza son textos que vehiculan un único discurso.
Frente a esa definición del espacio público como texto unitario se reproducen evidencias de apropiación microbiana, tumultuosa por parte de sus practicantes, su condición de escenario para la incansable labor de la sociedad sobre sí misma.
Si el espacio público politizado –sometido a la polis– vive bajo la obcecación por hacer de él lo que ni es ni nunca ha sido ni seguramente será –una superficie nítida, pacificada, sumisa–.
El espacio público socializado asume una naturaleza permanentemente intranquila, escenario activo que es para lo inesperado, proscenio en que la excepción es casi norma, marco para una sociedad autogestionada que se pasa el tiempo tejiendo y destejiendo (históricamente), sus acuerdos como sus luchas.
Poner el acento en las cualidades permanentemente emergentes del espacio público urbano es advertir que éste no puede patrimoniarse como cosa o territorio, ni es cosa –creado o cristalizado–, ni es fragmento de territorio dotado de límites y marcas.
El espacio público es – solo labor de la comunidad de si sobre sí misma.
No surge –ni puede surgir como pro-scenio vacío en espera de que algo o alguien lo habiten.
No es un lugar donde pueda acontecer algo.
El espacio solo se da en tanto algo acontece y sólo en el momento mismo en que acontece.
Ese lugar no es lugar, sin acontecer. Distintamente al idealismo, en que el espacio sería si fuera pensado por alguien, algo así como decir que Narnia es, que en Marte viven marcianos.
Puro acaecer. El espacio público sólo existe en tanto es usado, lo mismo decir: atravesado. En realidad sólo podría ser definido como eso: una mera manera de pasar por él.
No me he referido en este ensayo a la tragedia. Respecto de la naturaleza contra la obra del hombre, contra nuestra vida. Huracanes, terremotos, manifestaciones de la vida de la Tierra que parecieran ir contra nuestra estabilidad, degeneran el espacio… O ¿Regeneran?
Es un tema muy amplio de ensayar e interrogar. Como quiera que sea el espacio acabado, borrado o desvastado, deja secuelas psico-sociales profundas, difíciles de borrar. “Terremoto de Caracas” y “terremoto de 1812”, por ejemplo son casi lugares toponímicos, positivados en el inconsciente sufriente, que impulsa el miedo, priva la vida de la mayoría.
No obstante, ¿Por qué las personas, no huyen de Armero por ejemplo, después de la Magna tragedia? O ante la inminencia de explosión del Vesubio o Crakatoa, o en Japón que ante el inminente colapso de la isla, se sigue sobre poblando, desproporcionadamente.
¿Qué estímulo lleva a los individuos, a morar, morir, en tierras de inminente peligro? En barrancos, por Ejemplo. Son preguntas que no encuentran respuesta. Conducta difícil de entender. Conocemos los estudios de Funvisis, al frente de quien está una loable mujer, pero, ella misma se queda absorta de cómo las personas, cada vez mas cometen severas des-prudencias.
Severas fracturas entre campo-ciudad, se unen a las fracturas entre civilidad y dis-prevención.
Espacio desvirtuado.
Espacio abandonado, maltratado, mutilado, robado a la socialización, agotado, hacinado, desvirtuado…Quien aborrece lo útil: consciente el servilismo, condenándose de por vida en lo arbitrario.
Aeropuerto Internacional: comida basura para desposeídos, la tecnocracia alimenta a des-franquiciados. Basura espacial: restos que ensucian el cosmos. Hemos embasurado el Espacio con residuos de nuestro consumismo súper-flujo, con el urbanismo, el divisionismo en clases, des-integrados del espacio-natural.
Rem Koolhaas guionista de cine y periodista antes de cursar estudios en la Architectural Association de Londres. Es fundador y director de OMA (Office for Metropolitan Architecture) y
actualmente imparte clases de arquitectura y diseño urbano en la Universidad de Harvard.
“Espacio embasurado”. El producto construido de la modernización no es la arquitectura moderna, sino el “espacio mutilado”. El “espacio mutilado” es lo que queda después de que la modernización haya seguido su curso o, más concretamente, lo que se coagula mientras la modernización está en marcha: su secuela. Rem Kholas

No se puede decir cinco años después de terminar una obra tan cara que hay que reformarla sustancialmente, respecto a algo tan característico como es su funcionamiento (accesos, naturaleza de los espacios de espera y recepción de llegadas abierta/cerrada).
No se puede porque en los últimos cinco años no ha habido un cambio de la función que esos espacios han de cumplir (si hubiera habido ese cambio, sería otro cantar).

¿Cómo sería vivir en una ciudad donde las casas no se aferren a ningún terreno en particular y puedan desarmarse y trasladarse a donde uno le plazca en cuestión de segundos? Esto está sucediendo con mas frecuencia cada vez. En el Ártico inclusive se instalaron casas de plástico, con súper esquíes, que se movilizan como súper –autos, de conformidad con la estación climática.
El producto de la modernización. La arquitectura moderna ha hecho Espacio agotado, hacinado. El espacio desvirtuado permanece después que la modernización haya seguido su curso, más certeramente, coagula sus consecuencias, durante el proceso modernizador.
Ante el brutalismo reinante en la ciudad universitaria, goteras, el de-mantenimiento, es evidente, lo imponente de estas obras, pero también, la acción de la naturaleza. No se puede obviar el mantenimiento.
Aunque cada parte resulte de inventos brillantes, planeadas con lucidez, potenciadas por la computación, el resultado augura el fin de la Ilustración. Su resurrección como farsa, un purgatorio de poca calidad . Rem Kollas. Arq. Holandés
La modernización tiene plan racional: compartir bendiciones de la techné totalitariamente sin consentimientos de espacio-ecológico. Es la magnificencia, clasista. El espacio desvirtuado, es apoteosis de este programa, su fundición.
La arquitectura moderna en el siglo XX ha resultado en una consecuente suma de errores greco-románicos de culto a la magnanimidad de la estructura sobre el espíritu.
La preocupación en masificar ha cegado la Arquitectura Populista como la suntuosa.
El espacio aberrado: por encuentro entre la escalera mecánica y el aire acondicionado.
El espacio aberrado siempre es interno, in extenso. No mide límites hasta saturarse.
Emplea cualquier medio para fomentar la desorientación (espejos, pulituras, eco).
“El aire acondicionado ha lanzado el edificio mutante, sin fin, babélico, también edificio enfermo. Si la arquitectura separa edificios, el aire acondicionado los une. Al igual que sucedía en la Edad Media, Hoy, el aire acondicionado sostiene nuestras catedrales.
El espacio se va vulnerando, mutilando, verticalizando: (inconscientemente, los arquitectos podrían estar trabajando en un mismo edificio sin saber, que a pesar de estar separados, contase con pasajes ahora no visibles, que con el tiempo, lo convertirían en uno solo). ” Rem K.
Como cuesta dinero, el espacio acondicionado se convierte en espacio condicional, mutilado.
El espacio desvirtuado es contrario del espacio, es no-espacio, hacinamiento. Territorio carente de acción, con visión dañada, de expectativas limitadas, de sinceridad reducida, elimina las distinciones, debilita el poder de resolución, confunde la intención con la ejecución. Reemplaza la jerarquía por la acumulación y la composición por la adición. Verde y maduro a la vez. Colosal manto, cubre la tierra de afectuoso monopolio. No hay fruto posible.
¿Qué puede ser la piscina del club repleta, sino espacio embasurado, desvirtuado?
Como estar condenado en un jacuzzi perpetuamente, con millones de tus mejores amigos.
Arquitectura generando un Imperio de confusión. Funde lo elevado y lo mezquino, lo público y lo íntimo, lo recto y lo torcido, lo atiborrado y lo famélico para ofrecer un mosaico sin suturas, lo nunca conectable. Apoteósico y espacialmente grandioso, sobredimensionado. Sincretismo visto por Canclini, “mezcla de todas las épocas, vallas, ante esculturas dieciochescas”.
Las polaridades se han fusionado, ya nada queda… entre desolación y delirio.
El espacio fingido nos eleva a un estado de pasmo post-revolucionario.
El neón representa tanto lo viejo como lo nuevo.
Interiores en la Edad de Piedra fondos con vistas de la Era Espacial al mismo tiempo.
Mezcla de Cyber espacio, con juegos de troll, de antiguos y legendarios anhelos.
El Hombre del caos y la complejidad, es la suma total de todas las épocas. Va en todas las direcciones y a ningún lugar, no se quién es ni adónde va. Vestido como para un aquelarre, una fiesta con el marqués de Sade, gótico taiwanés, el encuentro con las rumberas, en el estacionamiento de cualquier escuela de la universidad, en hilo dental, still band, por pasillos en medio de clases, da igual, todo es válido, en un espacio que ya no es universitario.
Al igual que virus inactivo, la arquitectura moderna sigue siendo esencial.
En su manifestación más estéril: high tech.
Las estructuras saltan como muelles de un colchón, hectáreas de vidrio colgados de delgados cables, pieles estiradas y firmes que encierran flácidos no-acontecimientos.
Los hijos viven en una grotesca guardería mientras los animales reciben mas cariños de sus protectores. El espacio mutilado se crece con el diseño (designio o des-signo).
Pero el diseño muere en el espacio mutilado. No progresa, no cuece, no fructifica. Mata.
No hay forma, sólo proliferación, regurgitación. Abstracción. No avance. Caída.
Es la nueva creatividad, abrazamos la manipulación en vez de la creatividad.
El cine, repite, los mismos cuentos, “ReMaKes”. Se cansa uno del lugar común, de la acelerada repetición. Los cuadros, ya no son 16 por segundo, matriz, reventó revolucionó el espacio-tiempo Súper-secuencias de gráficos, emblemas transplantados de franquicias y brillantes infraestructuras de luces, diodos luminosos y vídeos que describen un mundo sin autor.
El espacio desvirtual es caliente (de repente, patético, patagónico). En él, vidrios, que exigen mayor consumo de aires acondicionados, “cubos negros”, problemas con el tráfico por el reflejo que dan grandes moles de cristal. Paredes fluorescentes generan más calor para aumentar la temperatura hasta niveles en los que se podrían cultivar orquídeas.
Con historias de ficción a diestro y siniestro, contenidos estáticos, aparecen reciclados o multiplicados como si estuvieran clonados.
Las formas buscan una función igual que el cangrejo ermitaño su concha vacía.
La materia nos llega predigitalizada. El espacio mutilado se despoja de la arquitectura como reptiles de su piel. Hasta el siglo XIX la arquitectura, basada en la MATErialidad sólo podía ser modificada a cuenta de destrucciones parciales.
Cuando abandonamos la regularidad como represiva, los MATEriales de construcción se hicieron cada vez más modulares, unitarios y normalmente regularizados, aburridos.
El módulo cada vez mas pequeño, su estatus, el de un cripto-píxel. Con enormes dificultades –presupuesto, discusiones, negociaciones, deformaciones.
Lo des-regular se construyen de elementos idénticos, lo singular surge de lo normalizado.
En lugar de dar orden al caos, lo pintoresco, es homogeneizar la arbitrariedad y el desorden.
Los arquitectos fueron los primeros en pensar en el espacio mutilado.
La mega-estructura era la solución final, como en el caso del nazi-fascismo, para superar el tremendo punto muerto en que se encontraban. Como si se tratara de múltiples torres de Babel, las enormes súper-estructuras perdurarían hasta el fin de los días. Atestadas de subsistemas temporales que mutarían con el tiempo, más allá de su control.
Pero en el espacio mutilado toda MATErialización es provisional. Sólo hay subsistemas, sin súper-estructuras, huérfanas, buscan un patrón.
El Arquitecto como el mecánico, no resuelve, es un quita y pon, no repara, no crea.
Las paredes (DRY-Wall), se quitan y ponen, mientras la naturaleza es desvastadas.
A Pedazos… Un nuevo vocabulario babelista, surgido de improvisar cada vez mas aceleradamente, en una carrera fingida “hacia el lugar de nunca jamás”.
Ya no se trata del orquestado encuentro de la diferencia sino del abrupto final de un sistema, un punto muerto. Mientras que durante milenios enteros se trabajó a favor de la permanencia, lo axial, las relaciones y la proporción, el programa del espacio desvirtuado es la escalada.
En lugar de desarrollo, entropía. El espacio desvirtuado siempre dando algún escape: en el peor de los casos, ceniceros gigantes.
¿Cuándo dejó el tiempo de moverse hacia delante, a girar en toda dirección?
Desde la introducción de Real Time, el cambio se enajeno de la mejora. No hay progreso.
Al igual que un cangrejo vamos de lado, tambaleándonos, sin reflexiones.
Como un siempre-en-pié en un microcosmo desvirtuado.
Espacio desvirtual es agotado y agotador. Produce des-encuentro. Agiliza, es consecuencia de nuestros movimientos no-activos. La mayoría creciente, va sin saber porque, guiadas por sendas ordenes, dadas por los parlantes “Hermano Mayor”.
Todas las superficies son arqueológicas, superposiciones de diferentes períodos
El espacio mutilado representa la tipología inversa de lo acumulativo, la identidad aproximativa, relacionada con la cantidad más que con la clase.
Aquello que carece de forma sigue teniéndola, lo amorfo también es tipología. Consideremos el vertedero, donde sucesivos camiones sueltan sus cargas.El espacio desvirtual es telaraña sin araña.
Aunque se trata de una arquitectura de masas, cada trayectoria es singular.
Su arbitrariedad nos permiten experimentar la libertad, en un espacio de colisión, errante y decidido. Cultura adquirida, tiranía del inconsciente: en ocasiones, el no-espacio, desvirtuado, mutilado se viene abajo debido al inconformismo de un único auto-mata refugiado.
Mamá– puede desestabilizar todo un espacio desvirtual, dejar tras de sí una estela de obstrucción, con el tiempo será comunicada a extremos lejanos. Dentro del patio de recreo mutilado existen patios de recreo pequeños, para niños (normalmente situados en el emplazamiento menos atractivo de todos): secciones miniaturizadas –a menudo bajo escaleras, cerca de callejones sin salida–, acumulaciones de infraestructuras de plástico infra-dimensionales convertidos en nichos basura para viejos, perdidos, olvidados, orates.
El tráfico espacio mutilado, extravagante, súper-fluo, innecesario, canallesco, resulta, quien no se ha dado cuenta que el carro es prescindible. La red de carreteras es espacio mutilado, patium de asfalto.
El Metro. Un no-espacio, asfixiante. Ahora lleno de contaminación o basura visual.
Al igual que residuos radioactivos, el espacio mutilado tiene insidiosa persistencia.
Sectores se pudren, dejan de ser viables, permanecen unidos al cuerpo principal a través de pasillos gangrenosos.
Juzgar lo construido suponía una postura estática, ahora cada arquitectura, personifica simultáneamente posturas contrarias: lo viejo y lo nuevo, lo permanente y lo temporal, lo próspero y lo amenazado, cada semana cambios, destruyen, construyen, no sabemos cual es el plan. Hay muchos planificadores, haciendo contratos en áreas carentes de significado.
Algunos sectores padecen deterioro cuasi alzeimérico, otros son remozados. En contra de grupos minoritarios de poder, no se puede remover una vieja estatua.
Renovación y restauración que eran procedimientos que se hacían en nuestra ausencia, ahora atestiguamos, casi como participantes, reacios o desconcertados, embrumados.
Asistir a la conversión del espacio mutilado, desde que los usuarios han mostrado definitivamente des-finita maleabilidad, -reconstruir in situ- es actualidad.
La mitad de la población produce un espacio nuevo mientras la mitad más acaudalada consume el espacio antiguo.
Conductos de metal reemplazados por sintéticos, transpirables. Cañones de amianto, vigas, tubos, sogas, cables, aislamiento, protección contra incendios, cuerdas, enmarañados arreglos son expuestos a la luz del día, adulterados, torturados y complejos.
La única razón, nunca fueron planeados conscientemente.
El suelo hecho a base de retales: diferentes texturas –alternan de forma aleatoria, como si estuvieran dedicadas a diferentes espacios-
El terreno ya no existe. Hay demasiadas necesidades básicas que satisfacer en un solo plano.
El horizontal abandonado en absoluto.
Ha desaparecido la transparencia sustituida por la densa costra de ocupación provisional: quioscos, carretillas, vallas, avisos, publicidad en las columnas, “hágase rico con solo 4 horas de trabajo al día” cochecitos, palmeras, fuentes, bares, sofás, carritos, mucha basura.
La función de los pasillos convertida en destinos. Ya no unir el punto A con el punto B.
Nunca reconstruimos o cuestionamos lo absurdo de estas forzosas desviaciones.
Aceptamos sumisamente grotescas ofertas: viajes perfumes incluido, solicitantes de asilo, obras, ropa interior, ostras, pornografía, teléfonos móviles. Des-creíbles aventuras para: el cerebro, el ojo, la nariz, la lengua, el útero, los testículos
¿Quién se atrevería a exigir responsabilidades por esta secuencia?
La idea de que antaño una profesión dictase –o al menos pretendiese predecir– los movimientos de las personas, resulta ahora ridícula, peor: impensable.
Cálculos: cuanto más errático el camino, más excéntricos los bucles, más oculto el proyecto, más eficaz será la exposición, más inevitable la transacción.
Antes la señalización prometía llevarte a dónde quisieras estar, ahora te ofusca y te enreda y te obliga a tomar desvíos indeseados, a regresar al principio cuando estás perdido.
Trayectorias presentadas como rampas, horizontales sin previo aviso, se cruzan, se pliegan hacia abajo, resurgen en un vertiginoso balcón sobre un gran vacío. Fascismo exento de dictador.
Desde el repentino callejón sin salida donde te soltó una gigante escalera de granito, unas escaleras mecánicas te llevan a un destino desconocido en un trayecto con una vista provisional de yeso inspirada por fuentes poco memorables.
Como sándwich, “espacio” excavado del espacio mutilado como si fuese un bloque de helado. En este punto muerto entre lo superfluo e inevitable, hay lealtad cero, mucha tolerancia, no hay estado “original”.
La arquitectura convertida en “evolutiva permanente”. Conversión, seguida, en raras ocasiones, por la “restauración”, cuando no la mayoría al desuso o abandono. Un proceso reclamando siempre nuevas partes de la historia para el espacio abandonado, obviado, arrinconado.
–En ocasiones, no sobre carga sino absoluta ausencia de detalle– genera el espacio mutilado..
Vacuo estado, aterradora escasez, escandalosa prueba de que “con poco se hace mucho”.
El ridículo vacío infunde la respetuosa distancia, el tímido acercamiento de los arquitectos- al pasado, auténtico o no. Lo primordial es siempre dejar el original intacto.
Lo que antes era residual es aclamado como nueva esencia, como foco de intervención.
Muestra respeto, mantiene simetrías, antiguas técnicas de construcción son resucitadas y pulidas hasta que adquieren un brillo irrelevante.
Reabren canteras para excavar la “misma” piedra. El patio es cubierto por filigrana de basura autoritaria y estructural –enfáticamente no-competitiva– para que se pueda establecer una continuidad con el “resto” del espacio aberrado. ¿Qué afán Ciclópeo rige esta praxis?
Malversación del espacio público: fascismo latente discretamente sofocado por la señalización. Espacio mutilado, post-existencial: hace dudar dónde estás, oculta hacia dónde vas, deshace el lugar en el que estabas. ¿Quién crees que eres? ¿Quién quieres ser?
Arquitectura infecta, lisa, total, continua, retorcida, abigarrada, llena de atrios).
El Sello Basura® es la nueva arquitectura: la antigua megalomanía de una profesión contraída a un tamaño manejable, el espacio mutilado sin su vulgaridad redentora.
Espacio aberrado: cualquier cosa que pueda ser estirada –limusinas, partes del cuerpo, aviones – se convierte en un nuevo ab-uso contra su función originaria.
Restaurar, redistribuir, reunir, renovar, reformar, revisar, rediseñar, regresar –los mármoles del Partenón– rehacer, respetar, realquilar: los verbos que empiezan por recrean espacio mutilado.
Nuestra tumba: El espacio embasurado. Un veinte por ciento de población contamina para producir, la otra, ochenta por cien, consume para contaminar.
El espacio político es no-espacio, mutilado: pende de la eliminación total de la capacidad de crítica en nombre de la comodidad y el placer.
Confort es una consola, con multimedia, es la nueva justicia. Un Estado diminuto, alienado, donde tienes todo el Poder, de extrañarte de lo que sucede realmente, de volverte diez veces mas idiota que con la ideología o la iglesia. Lo que no logró la Iglesia en 5.000 años, lo está haciendo la multimedia en 10 años. Hasta el espacio del gran arte se perdió.
Adoptando el espacio mutilado como programa político, establecen regímenes de planificada desorientación, instigan una política de confusión sistemática.
El espacio mutilado conoce todas nuestras emociones, es vientre del Gran Hermano. Reemplaza sensaciones de gente corriente, poco cautelosa, enemiga de las verdades, su realismo es una quimera, una fantasía demodé, un país lejano o un lugar existente en juegos de troll.
Da cobijo al conjunto de obsesivos consumidores en anticipación de su compra, masa de períodos refractarios, un paroxismo de prosperidad.
¿Habrá sucedido algo parecido antes de cada gran guerra? Ejem: Antes de la Primera o Segunda Guerra.
Arrebatada voluntad, comprometida con el nirvana del crédito.
Cómplices del rastro: huellas que deja cada transacción. Saben todo, excepto quiénes somos.
Fiduciarios del espacio mutilado persiguen hasta la impermeable privacidad de nuestra habitación.
RCTV irá a señal cerrada, para tener el control de consumidores (Jacobo Penzo ene 2006) Dir. Dramáticos.
El espacio manipulado llama a unificar, pero en realidad escinde.
Crea comunidades no de libre asociación, sino de estadísticas idénticas e inevitables demografías: una red oportunista de intereses personales.
Hombre, mujer y niño convertidos en target, a quienes apuntan todo el arsenal de guerra mediática. Presentada con careta de Sociedad del Conocimiento.
Sociedad de complicidades, del conocimiento inútil, de manipuladores, masificadores.
Espectáculo al que todos participan pasiva o pasionalmente, como auto-suicidas.
Rastreados individualmente, separados, todos somos “el resto”, en el espacio deificado, embasurado, sobre-abusado, somos “demás”.
Los fragmentos sólo se recomponen en “seguridad”, red de pantallas que reúne de forma decepcionante cuadros individuales: cubismo banalizado.
Coherencia general del ínfimo, espacio intervenido, ante la des-apasionada mirada de guardias apenas preparados: brindados ante la video etnografía.
Tras rejas, electrificadas, armados, enjaulados “privados”, lejos de toda conciencia de seguridad. Dan lo que reciben, reciben lo que dan. Decenas de jefes civiles, en veinte años reúnen a la comunidad para concertar medidas de seguridad. Siempre los mismos ecos, idénticos modos. No hay reflexión al respecto de las razones reales de tales peligros. No aceptan que ellos mismos siembran lo que están cosechando, con su hablar, con su despreciar-despreciarse. Con su ignorar las realidades en pos de sueños. Con su acaparar, el revanchismo y la preferencia, con los mensajes comerciales, con la pasión eclesiástica, misticismo del que espera que la solución venga del cielo o esperar la muerte para encontrarse con Dios en una nube.
A manera de poltergeist, generan monstruos-videos, que tragan vidas íntimas. Tus movimientos, los mensajes, están siendo registrados sacrosantamente, es la nueva (religión-control). Los propios egregores (demonios), se vuelven en contra de cada quien. Agresores-agredidos.
Control de genes, ingeniería genética, mientras su escala crece vertiginosamente –rivaliza con lo Público e incluso lo sobre pasa– su economía se vuelve más inescrutable.
Su financiación es deliberada, esconde turbios tratos. Mundo financiero cada vez más dominado por el crimen. Desde el déficit a la bancarrota contingente, cada centímetro cuadrado se convierte en superficie codiciosa que pende de apoyos encubiertos, compensaciones, cesta-tickets para robar plusvalía, avalados para tomar el 33% de comisión, para financiar campañas de dominación. Han logrado financiar la guerra con la plusvalía de las víctimas. Y todo esto lo permite un Dios que todo lo sabe. Que conoce los corazones.
Otro anti-espacio, los Sindicatos, cómplices de tantas barrabasadas.
El anti-espacio se expande a la vez que el mercantilismo desde la Capital.
Su huella no es capaz de contraerse, cuando no se necesita, desaparece.
¿Qué hay al final del anti-espacio? Fusionados en un mar de juegos deportivos, canales, periódicos, distracciones, Disney quedo pen…diente en el olvido.
Dios mas vivo que nunca, haciendo milagros televisados, la ley ha muerto, la historia murió sin nacer, el arquitecto en pie, un insultante chiste de la evolución.
“Obras maestras” convertidas por aprobación definitiva, en espacio semántico que salva al objeto de la crítica, que hace que sus cualidades queden sin ser mostradas, sin probar su funcionamiento y sin cuestionar sus motivos.
La obra maestra ha dejado de ser el golpe de suerte que no se puede explicar, para convertirse en una tipología consistente cuya misión es intimidar.
La mayoría de superficies, torcidas, alto porcentaje disfuncional, componentes centrífugos, unidos con dificultad por la fuerza del atrium, temiendo la inminente llegada del informe forense.
Cuanto más indeterminada es la ciudad, más específico es el espacio mutilado.
Los prototipos de espacio mutilado son urbanos (Foro romano, Metrópolis). Su sinergia reversiba los convierte en suburbanos, hinchado y encogedor.
El espacio mutilado reduce lo que es citadino, ciudadanía, a urbanidad. Espacio mutilado –almacén, club, piso de soltero – se convierte, durante la noche y sin previo aviso, en un antro.
En lugar de vida pública, Espacio Público, lo que queda de la ciudad después de haber suprimido lo impredecible.
En el Tercer Milenio, la humanidad auto- intimidada se somete a un hilo argumental planeado rigurosamente. El espacio mutilado invadió la responsabilidad del placer y la religión, de la exposición pública y la intimidad, de la vida pública y la privacidad.
En el momento de “mayor emancipación”, estamos sujetos a guiones magna –dictatoriales.
El agresivo discurso del camarero, los gulags al otro lado del teléfono, instrucciones de seguridad en los aviones, perfumes cada vez más agresivos, los anuncios comerciales que nos ordenan comprar, ya. El teatro de megalomanías se da mediatizado, no en la política, sino por la diversión. A través del espacio mutilado, la diversión organiza herméticos regímenes de exclusión y concentración abstracción –total, en la pantalla. Cerveza y béisbol. O fútbol, carreras, ajedrez, apuestas, etc. El juego de uno solo es convertido en interés de masas. Todos los ojos del mundo en un solo patio. ¿Cómo llamaríamos a esta aldea “Global concentradora”? Todos los ojos en un solo sitio. Cortinas de humo, estrategias de guerra contra el espacio-vida, contra las relaciones vivas (históricas), el individuo a-histórico, carente de determinación, teledirigido, controlado, super visado, estatísticamente.
La diversión. Observamos como un cuerpo vivo como la Tierra, antes caliente es enfriado.
Reducido a planeta (plano), siendo que desmontamos esa falacia hace ya 500 años. No hemos añadido, sólo hemos reconfigurado. Corpo-diversión es una galaxia en extinción, nos constriñe.
Risa enlatada, euforia en lata.
El espacio mutilado es dis-locura, al menos lo suponen muchos hospitalarios.
Pensamos que el hospital era único –un universo identificado por su olor– pero sólo era un prototipo. El espacio mutilado es definido por su olor. Diseñados con la última subida de adrenalina de la grandiosa inspiración modernista, los hemos hecho (demasiado humo) humanos.
Se dan proyectos de muerte en espacios que son cordiales, sembrados de ramos marchitos, de tazas de café vacías y periódicos de ayer.
Antes te enfrentabas a la muerte en celdas, hoy tus allegados están amontonados en atrios.
En cada superficie vertical, se traza en negrita un datum lineal. El espacio mutilado es espacio en clave de vacaciones. Ahora, trabajamos, anclados en un interminable viernes.
La oficina bureau es la nueva frontera del espacio mutilado.
Podemos trasladar la oficina a casa, pero no laborar de nuevo en casa, la oficina aspira a lo doméstico y aunque todavía necesitas una vida, simula la ciudad.
El espacio mutilado presenta la oficina como hogar urbano, un lugar de reunión.
Testigos de propaganda política corporativa: suite del director general pasa a formar parte del “colectivo de liderazgo”, conectado con el espacio mutilado del resto del mundo, tanto real como imaginario.
El espacio se convierte en e-espacio.
En el siglo XXI produciremos mayor espacio mutilado “inteligenciado”, el gran “panel” digital: rebajas. La globalización desvirtuó más el vocabulario al espacio mutilado.
Estancados por la minimización expresiva. La omnipresencia del inglés. La bastardización colectiva del inglés, nuestro logro más impresionante. Destrozado a base de ignorancia: acento, argot, jerga, turismo, préstamos y multi-tareas.
Podemos hacer que diga todo lo que queremos, como un dummy del habla.
Debido a la retro-adecuación a que hemos sometido al idioma quedan pocas palabras verosímiles. Nuestras hipótesis más creativas jamás serán formuladas. Tecnologías quedarán sin descubrirse. Conceptos sin presentar, filosofías más filosofantes, más letargadas.
Des-Vividos en suntuosos suburbios de eufemismos. Orquestación satánica del sinsentido.
A pesar de ser interior, el espacio mutilado podría tragar fácilmente una ciudad entera.
El paisaje convertido en espacio mutilado, follaje como estropicio: árboles torturados, césped, como gruesa capa de piel, cubre manipulaciones humanas, aspersores riegan siguiendo horarios calculados matemáticamente.
El espacio mutilado convertido en bio-basura, la ecología en mercado-patium, economía en explotación "eco-invasión", fáustica. El híper-desarrollo pende del subdesarrollo y este del hiper- artificialismo místico de las masas.
La enorme burocracia global estableciendo, el derecho, saquear por obligación de crear, selvas tropicales. Bancos de oxígeno. El espacio mutilado reescribiendo el Apocalipsis, ahora que lanzan árboles artificiales que producen 200 veces mas oxígeno que uno natural, podríamos morir por envenenamiento con oxígeno. El anti-espacio, comete estos excesos en contra del equilibrio natural. Se inventa “el calentamiento Global” de los presupuestos nacionales, a costa de imponer tecnologías mas invasivas aún con el mote de ecológicas. Los wook que dominan todo el este en nombre de los Rockefeller o Rotschild, contra la UE, pidieron en nov 2006, 18 mil millones de euro, con la amenaza de que la gripe aviar saldría del sur de Asia, hacia Europa. Realmente. ¿Existe el virus de la gripe aviar? ¿Hay tales potenciales de destrucción masiva? –Según Revel, no. ¿Es posible una guerra bacteriológica? O son cuentos arios, de judíos no semitas, que dominan el mundo, los comics, la producción, literatura, medios, auto-nobeles, etc.
Enormes inyecciones de lirismo, ha unido el espacio a la infraestructura –único dominio inmune al diseño, gusto o mercado– mutilándolo. Expandiendo sus manifestaciones bajo el cielo.
Reducir la complejidad, mediante estabilización interna/externa. Para sobrevivir un sistema debe establecer una relación concordante entre su propia complejidad con la del medio ambiente.
Estaciones de tren como mariposas metálicas, aeropuertos como ciclópeas gotas de rocío, puentes se extienden sobre insignificantes orillas como versiones grotescas y ampliadas del arpa, islas artificiales, robando terreno al mar, incrementando los riesgos.
El espacio viciado puede aero-transportar, traer malaria, mosquitos anofelésticos llegan por aeropuertos, teóricamente, podrían infectar de 8 a 20 vecinos en un radio de 5 kilómetros.
Desde que el nomadismo se dio el contagio ha sido común, inclusive, es aceptable que huestes de Hernán Cortés, asolaran con la peste a los aztecas. Pero en la medida, que las fronteras se hacen mas sólidas, amuralladas, en contradicción con el nomadismo, los refugiados, los aventureros, han crecido desproporcionadamente, generando graves crisis.
Ciertamente la UE, ha manejado mejor que nadie, el asunto de los inmigrantes, hasta ayer, que decidieron, abruptamente, rechazar a los indocumentados. Se ponen a la altura, de Los Estado Norteños. Sabemos de los peligros y traumas ocasionados por la inmigración no controlada en Europa. De algunos intereses aislados en mejorar la situación en sus países de origen para evitar la emigración, pero los intereses, mercantiles del crimen en África, han crecido en la misma proporción que la desbandada ocasionada. La ley europea en África, no ha encausado las aguas.
Un muy dis-oportuno grito de semi-autonomía se muestra reacio a ser desinfectado una vez que se abrocha el cinturón para el viaje de regreso desde el callejón sin salida de los destinos.
Los aeropuertos, acomodación provisional, habitados por grupos cuya única vinculación es la inminencia de su disolución, "gulags" del consumo, distribuidos democráticamente por todo el orbe para que todos envestidos de la urbanidad global, tengan iguales oportunidades de admisión.

En el entendido de abrir un espacio para confrontar con la realidad, he expuesto estos análisis para generar conversatorios y análisis, que permita organizar nuestro entorno tan dormido.
Gracias….
















El duty-free espacio mutilado libre de impuestos.
¿Será allí donde la cultura escaseaba donde desaparezca primero?
¿Es el vacío algo local? ¿Requieren los espacios abiertos mutilar el espacio?
Es posible que incluso la memoria se haya convertido en espacio mutilado.
Únicamente aquellos que han sido asesinados serán recordados.
La privación puede estar encausada por sobre dosis (sobreviviendo) o por escasez.
Lo mínimo es el adorno por excelencia, el crimen pretencioso, obstentoso, el Barroco contemporáneo, es postmodernista, es fracturado, es espacio sobrellenado y sobre-repujado.
No de belleza, sino de culpas.
Los museos convierten espacio “malo” en espacio “bueno” de forma masiva, cuanto menos tratado esté el roble, más beneficios para la empresa.
Monasterios inflados a escala de grandes almacenes.
Epansión de la entropía es el tercer milenio, dilúyete o muere.
Cosméticos en “Historia, Memoria, Sociedad”.
Cuadros basados en cuadrícula negra agrupados en una única habitación pintada de blanco.
Los reflejos narrativos que, desde el principio de los tiempos, nos han permitido unir puntos y rellenar huecos se vuelven contra nosotros: no hay secuencia. Demasiado absurda, trivial, carente de sentido u ofensiva.
A través de nuestro anticuado equipamiento evolutivo, no-reprimible, registramos, ofrecemos claves, exprimimos significados, interpretamos intenciones, encontrándole sentido a lo carente.
Proveedor de contenido, el arte se extiende fuera de la creciente frontera del museo.
Fuera, el marchante propaga la disgruencia del espacio mutilado al asignar mitologías extintas a superficies residuales y trazar trabajos tridimensionales en un vacío de sobra.
El único discurso legítimo es la pérdida. El arte rellena el espacio mutilado en proporción directa a su propia morbosidad.
Antes, solíamos reponer lo que estaba agotado, ahora intentamos resucitar lo que está muerto.
En el exterior, el puente peatonal del arquitecto es sacudido casi hasta romperse por una estampida de viandantes entusiastas.
El espacio mutilado es un mundo de ver-y-no-tocar.
La des-virtualidad del espacio, amenaza constante, ya no es exorcizada mutila, con productos petroquímicos, plástico, vinilo o goma, lo sintético degrada.
El espacio mutilado debe exagerar sus reificaciones de lo auténtico.
Se encarga de organizar la transición de ilimitadas cantidades de lo Real – piedra, árboles, bienes, luz del día, gente– a lo artificioso.
Montañas enteras desmembradas para proporcionar cantidades cada vez más grandes de autenticación suspendida en precarias repisas, pulidas hasta ser un destello cegador que hace que la pretendida seriedad se vuelva instantáneamente escurridiza.
Bosques talados, millares de libros reposan en anaqueles haciendo polilla, nadie se interesa por la literatura, cuando digo nadie, es cierto, el 80% y mas nunca han sido leidos. Solo un 20% de libros son consultados. Editorialistas, guillotinando y ciclando papel. Pulpa, vida, que se va perdiendo, hasta no ser ciclable.
La cámara colgada de una grúa –un águila sin pico, un lente estomacal– engulle imágenes y confesiones heladamente, una bolsa de basura, propulsada por la net en forma de cyber-vómitos.
Plató de televisión, monumental, culmen del espacio perspectivo tal y como lo conocíamos.
“Restos” angulares, espacio real, ahora editado para transmisión des- virtual, eje crucial de un bucle infernal, de reacciones. El anti-espacio se crece hasta límites del Big Bang. Como animales en un zoológico, obsesionados con lo que se emite en televisión, presentadores de menor atractivo, gestos des-potentes, formaciones azotadas por el viento, nuestro propio destino.
Conceptualmente, cada pantalla es sustituta de una ventana, ¿La vida real está dentro del cable ¿El cyber-espacio transvertido en naturaleza exterior?
¿Qué pasaría si el espacio analizase a la humanidad? Gente enfrascada en la arquitectura.
¿Invadirá el espacio mutilado nuestro cuerpo?
¿A través de las vibraciones del teléfono móvil? ¿Lo ha hecho ya?
Inyecciones, Botox, Colágeno, Implantes de silicona, Liposucción, Alargamiento, reducción, ¿Ingeniería genética para adecuarnos con el espacio muerto, regido, robotizados?
¿Somos cada uno de nosotros una obra deificada, en miniatura?
¿Configuración que facilite la nueva especie en la esfera basura que hemos creado?

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